Susurros del archivo: Reclamando la oralidad en los textos coloniales caribeños
Yolanda Martínez San Miguel propone un volteo epistemológico: leer los textos coloniales como huecos donde susurros populares aún resisten. Frente a la monarquía de la…
Yolanda Martínez San Miguel propone un volteo epistemológico: leer los textos coloniales como huecos donde susurros populares aún resisten. Frente a la monarquía de la…
Yvonne Denis Rosario nos presenta a un Luis Rafael Sánchez en Piel sospechosa (Seix Barral, 2025), su más reciente libro, donde nos restriega en la cara la radiografía de un país que presume de modernidad pero todavía detiene, registra y condena por el delito de tener melanina militante e indeleble. Desarma el racismo casero —ese virus de salud de hierro— con la puntería del cuentista y el filo del machete del ensayista, retratando a una isla hipócrita que baila al son negro mientras desprecia las pieles que lo producen, tal como nos había contado el también legendario y caribeño Frantz Fanon en Piel negra, máscaras blancas, hace varios años. Entre Vizcarrondo, Betances y Mandela, alinea genealogías afrodescendientes para dinamitar la negrofobia institucional y de pasillo. Aquí no hay paños tibios ni excusas: o se lee con conciencia o se sigue justificando el apartheid boricua. Al final, el espejo no miente: seguimos siendo sospechosos… por el simple crimen de nacer.
En Violencia y Revolución en la Política de la Liberación, Gabriel Salazar Herrera explora la violencia como motor de cambio, pero lo hace con la crudeza de quien ha visto la desesperanza de frente. Desde un rincón olvidado, reflexiona sobre la violencia en el marco de la justicia, evocando figuras revolucionarias como el Subcomandante Marcos y el "Che" Guevara, con un pulso firme que desmitifica el romanticismo de la guerra. Para él, la violencia, por muy divina o legítima que se proclame, siempre deja cicatrices; pero el amor, ese necio motor humano, se convierte en la única alternativa revolucionaria.
*La Vellonera Vitriólica* de Rafael Matos es una obra que mezcla el periodismo literario con la nostalgia y la crudeza del presente puertorriqueño. Con personajes que van desde reguetoneros incordios hasta niños guerreros que luchan por su comunidad, el autor retrata un Puerto Rico fracturado, reflejando los sobresaltos del siglo XX en las tensiones actuales. Al ritmo de viejos boleros y enfrentando las sombras de la violencia y la degradación ambiental, Matos nos entrega un espejo donde la isla contempla su pasado y su incierto futuro.
Una vez se monta, se copia y se proyecta, el cine se encierra en una inevitabilidad reproduciéndose como una exaltación ontológica de la muerte. Hay un control absoluto del tiempo posmórtem que informa nuestra participación.
Me he pasado un semestre explorando gustosa y golosamente este tema del barroco con mis alumnos. Lo hemos hecho desde una diversidad de variantes teóricas y múltiples textos, de creación y de crítica.
En el caso de los medios, la crítica no es un factor importante, la de teatro no existe y la de cine está en peligro de extinción. Otras subsisten con profundas limitaciones y la libertad de prensa cada día más pertenece a los dueños de los medios.
Con los críticos Javier Del Valle (Teatro), Gilberto Concepción Suarez (Cine), Luis Hernández Mergal (Música) y Alejandro Carpio (Literatura), 2 de octubre de 2013 en la Escuela de Comunicación.
Una nueva publicación dedicada a la crítica de arte se abre paso. El esfuerzo cuenta con el apoyo del Programa de Historia del Arte y el Decanato de Humanidades de la UPR en Río Piedras.
Marta Aponte ha escrito una novela corta que se refresca cada vez que se lee. Uno puede inventarse etiquetas porque parte del proceso de leer es jugar. Jugar en serio, que es la mejor forma de jugar.
Porque aun en la tempestad hay espacio para pensar, 80grados publica información sobre varios eventos académicos, simposios y coloquios, que servirán para reflexionar sobre el valor del conocimiento.