Etiqueta: exilio

A los amigos betancianos

Desde París, Paul Estrade convierte su saludo en una lección moral sobre Betances: no el busto quieto del prócer, sino el hombre entero, atravesado por…

Parte II / “El cisne en el archipiélago: Manuel Ramos Otero y la poética de la ironía borgiana”

Si en París la ruina y la mercancía inauguran la conciencia desgarrada del “yo es otro”, en el Caribe esa herida se reescribe bajo el peso de la colonia, el archivo roto y la memoria clandestina. Ramos Otero toma la ironía borgiana —espejos, palimpsestos, autor ficcionalizado— y la convierte en herramienta política: no para celebrar el vacío del símbolo, sino para denunciar el vacío histórico. Hawai, Vieques, Loíza, Manhattan: archipiélagos dentro del archipiélago. Homoerotismo, oralidad y mito funcionan como dinamita contra la versión oficial. El resultado no es ornamento erudito, sino combate literario: escribir para existir, narrar para no desaparecer.

El cisne y la ruina: Baudelaire y la invención de la modernidad (Parte I de II)

La primera parte de este ensayo examina la obra de Manuel Ramos Otero como una de las intervenciones más radicales y lúcidas de la modernidad literaria puertorriqueña. Desde Baudelaire y su cisne errático hasta Borges y la poética de la ironía, el texto rastrea una genealogía estética y política marcada por el exilio, la fragmentación y la reescritura del mito. Ramos Otero aparece como lector voraz y escritor insumiso que convierte la oralidad, la memoria silenciada y el homoerotismo en herramientas críticas contra la historia oficial y el canon patriarcal. Su narrativa, atravesada por espejos, dobles y ficciones dentro de la ficción, no busca cerrar sentidos, sino abrirlos: hacer de la literatura un espacio de resistencia, donde la identidad puertorriqueña se piensa desde la contradicción, el deseo y la herida colonial aún abierta.

Entre el exilio y el canon: un Marqués discutido

Este texto es una carga de profundidad contra la santificación sin crítica de La carreta y Los soles truncos. Roberto Ramos-Perea, con bisturí de dramaturgo y espuelas de polemista, desgrana las virtudes y flaquezas del libro de Manuel Martínez Maldonado, quien defiende a René Marqués como cumbre del teatro puertorriqueño. Pero Ramos-Perea no se traga el canon sin masticarlo: acusa excesos simbólicos, estructuras flojas y una burguesía enlutada que posa de patriota. Entre anécdotas teatrales, hallazgos documentales e insinuaciones de homosexualidad reprimida, el ensayo se convierte en un manifiesto contra el olvido y la complacencia. No hay herejía en discutir a Marqués. Al contrario: lo que da estatura al teatro no es el incienso, sino la crítica feroz. Y aquí hay fuego.

Costura y escritura: La bendición de Rosalía, novela de Marithelma Costa

Para Marta Aponte Alsina, La bendición de Rosalía es un libro hecho de ausencias que insisten en quedarse. La novelista Marithelma Costa recompone la historia de su bisabuela con los retazos de una diáspora que convirtió el exilio en destino y la costura en resistencia. Desde un basement neoyorquino, donde se esconden archivos, cristales bohemios y ecos de huelgas olvidadas, la novela salta entre tiempos y voces: Rosalía sobrevive al naufragio de la historia, Albizu discute en Harlem, Lorca cruza miradas con su hijo en Grand Central. La escritura, como la memoria, es un tejido de rupturas y persistencias en el que los muertos no se resignan a la tumba. Costa nos entrega un libro de espectros que, en lugar de asustar, exigen ser escuchados.

Los cantos que se quedan

Los efectos de insertarnos en otras culturas son múltiples, complejos y, por lo general, muy dolorosos. Casi siempre al inicio de esa inserción no escuchamos o no vemos los cantos...

Luis Gutiérrez: bienvenido del exilio

Es reconocido por ser el más destacado congresista que aboga por la reforma inmigratoria en los Estados Unidos. Se ha dejado arrestar varias veces frente al Capitolio y ha confrontado al presidente Obama.

Quedarse

¿A dónde Gettysburg?, pregunto yo a la mujer en un suburbio de Guaynabo City. Entiéndase, el municipio de Dorado, haciendo fila para una docena de donas. Dos, realmente.

Ser y no estar

En el vecindario feisbuquiano donde jangueo diariamente no he ocultado el registro emocional que ha traído esta decisión, calculada tanto como alocada, de colocarme en sabática extendida en el continente-isla australiano.

El exilio imaginado

La autora comparte una conversación ajena, en Facebook, en la que escritores, pensadores y periodistas debaten sobre la cada vez más presente y temida alternativa del exilio.

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