Costura y escritura: La bendición de Rosalía, novela de Marithelma Costa
Para Marta Aponte Alsina, La bendición de Rosalía es un libro hecho de ausencias que insisten en quedarse. La novelista Marithelma Costa recompone la historia…
Es autora de novelas, relatos y ensayos. En 1994 publicó la novela Angélica furiosa. Siguieron El cuarto rey mago (novela, Sopa de Letras, 1996); La casa de la loca (relatos, Alfaguara, 2001); Vampiresas (novela corta, Alfaguara, 2004); Fúgate (relatos, Sopa de Letras, 2005); Sexto sueño, (novela, Veintisiete Letras, 2007); El fantasma de las cosas (novela, Terranova Editores, 2009); Sobre mi cadáver (novela corta, La Secta de los Perros, 2012); Mr. Green (novela corta, Random House Mondadori, serie Flash de libros digitales); La muerte feliz de William Carlos Williams (novela, Sopa de Letras, 2015; la edición mexicana fue publicada por Editorial Calygramma en 2016) y Somos islas (ensayos, Editora Educación Emergente, 2015). Sexto sueño recibió el Premio Nacional de Novela otorgado por el Pen Club de Puerto Rico y ha sido traducida al francés y al alemán. En 2014 le fue otorgada la cátedra Nilita Vientós Gastón, que confiere el Programa de Estudios de Mujer y Género de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Editorial Dragomanni publicó en 2015 la versión italiana de Sobre mi cadáver. Acaba de publicar un libro que alterna entre lo documental y lo imaginativo: PR 3 Aguirre. Ha sido editora de libros y revistas, entre ellos la antología Narraciones puertorriqueñas, publicada por Fundación Biblioteca Ayacucho.
Para Marta Aponte Alsina, La bendición de Rosalía es un libro hecho de ausencias que insisten en quedarse. La novelista Marithelma Costa recompone la historia…
La ficción no es sino un pálido fuego nostálgico de las luces que no vemos. Esa ceguera no siempre responde a condiciones biológicas. Sabemos que la socialización acarrea una cierta censura del deseo de explorar, como si al crecer se cumpliera con un contrato automático que reduce el alcance del entendimiento.
Los viveros, puntos de intersección entre el laboratorio cerrado y el espacio social, han propiciado lo que parecería imposible en un clima global de especulación monetaria, modificación genética y privatización de semillas: han sido escenarios de descubrimientos.
Las rupturas descolonizadoras son la labor de nuestro tiempo, y van aparejadas con una ética cuestionadora del poder propietario sobre el medio ambiente, los animales, los pueblos y los cuerpos. La invención de otros mundos, más abiertos y generosos, es una virtud literaria.
Desde el título mismo del libro se pregona la visión de pequeñez acogedora, de la naturaleza abierta de las islas, en contraste con las fronteras políticas que las separan.
No tiene una sola salida... "Museo animal" no es un tapabocas. Salgo de ella con la respiración intacta y deseos de escribirle al margen esta nota.
Esta crónica forma parte de un libro sobre la carretera 3 entre Guayama y Salinas. El Museo del Pelo se encuentra en dicho tramo de carretera, en el barrio Mosquito de Guayama.
El valor en lo cotidiano es más radical que el coraje brutal del guerrero. Es la fuerza que impulsa a los pueblos humildes cuando se levantan de la violencia y cuando persisten con dignidad.
"Writing Secrecy" lee en los bordes de la historia perspectivas visionarias, proféticas, excluidas de los relatos institucionales del orden colonial. Se fija en los ejes libertarios de la masonería.
Hace ya muchos años, cuando todavía era editora le mencioné a Juan Gelpí que nos faltaba una nueva historia de la literatura puertorriqueña.
Más que de un país invisible quizás sea el nuestro un país secreto, oculto. Tal vez al amparo del sigilo y la invisibilidad se han refugiado y evolucionado ciertos rasgos –silvestres, airosos– de una cultura resistente.
En "Audioeuforia", Félix Jiménez acota el territorio ocupado por el horror al silencio y nos entrega un libro de inagotables sugerencias, de registros minuciosos.
La demolición de los centros urbanos ha pasado sin pena ni gloria impulsada por los intereses económicos de unos pocos en complicidad con el desinterés o la impotencia de los más.
Nuestra búsqueda de una metáfora madre delataba, tal vez, la vivencia ingenua de un deseo apreciable: transformar un hábitat enajenado, “gris y opaco” en territorio “digno” de ser narrado.
Esta novela escrita en Cuba por autor puertorriqueño, y ambientada en Venecia, seduce, de entrada, por su traición a cuanto se espera de una novela fundacional.
De una parte podría estar el confesor de nuestro héroe Luis Fortuño Burset. Adjudiquémosle el papel del torturado. Digamos que su nombre es Martín, tiene setenta años, no es brillante ni se ha destacado en la curia romana.
"Si alguien me pidiera una definición inmediata de la patria yo pensaría en las voces de mis parientes, gente de pueblo con sus resistencias y lealtades profundas. Gente acostumbrada a construir sobre el agua, a caminar sobre el agua".
De la hábil mano de la entrevistadora, hacemos un gustoso recorrido por el mundo de ideas y acciones de una importante escritora contemporánea.