«Mar de huesos» de María Ostolaza invita a penetrar en sus tópicos principales desde el primer poema: el mar como la inmensidad de la existencia y el tiempo, la metaliteratura, el cuerpo mutilado cicatrizando poemas.
Nazario ha escrito un libro elocuente y riguroso, de una prosa impecable (envidiable), que hace una importante contribución a la historiografía profundizando nuestra comprensión de la complejidad del periodo que estudia.
Este libro de cuentos bien podría ser una historia de terror. Pero no lo es. Con Rotos repetimos el monstruo que fue el abandono y la apatía de los poderosos, las mentiras y el silencio.
El gótico urbano nuevamente adquiere vida en los microcuentos que nos presenta la escritora Ana María Fuster Lavín en su libro [Cuestión de género], Carnaval de sangre 2.
De las autoras contemporáneas que han tratado el tema de la madre, Vanessa ocupa un sitio especial porque como dice ella ha «usado todos los registros que ha tenido a mano para pensar y problematizar sobre la figura de la madre y el discurso de la maternidad.»
Dos de las fases esenciales de toda fascinación es la adoración y demonización, ambas presentes en la mayoría del material investigado por Abel Sierra Madero para «Fidel Castro, El comandante playboy: Sexo, revolución y guerra fría».
En este ensayo quisiera prestar especial atención al aspecto de la bios en la autobiografía, o sea, a la constitución del autor/escritor como un sujeto que cuenta su vida como “cuerpo que camina” y que ofrece el testimonio de su “experiencia de pensamiento”.
El libro está lleno de datos que podrían ser excesivos. A pesar de ello, leí ávidamente las 664 páginas y recomiendo la lectura a quien se interese por el complejo problema de nuestra relación con la antigua metrópoli y con el del nacionalismo como ideología que marca nuestra historia.
Un libro que refresca nuestro lenguaje literario y hace una propuesta realmente novedosa. Horror-REAL propone una estética donde se cuestiona lo humano más allá de las nuevas tecnologías del poder.
La literatura dominicana del siglo XXI refiere a una gran vitalidad que aborda con ironía los procesos históricos, toda vez que dimensiona sus estrategias en las prácticas de la vida cotidiana y la producción de subjetividades.
La Fundación SM invita a escritores de Puerto Rico, República Dominicana, Cuba y a autores de otras nacionalidades que estén radicados en estos países desde hace, por lo menos, cinco años, a participar antes del 31 de julio del 2019.
Un vistazo a la escritura puertorriqueña y su particular apuesta por el lenguaje. Palabras leídas en la presentación de A toda costa. Narrativa puertorriqueña reciente, el 14 de marzo de 2019 en la Librería Laberinto, Viejo San Juan.
Me infiltro pues, con suma precaución, en la zona de contacto entre las pupilas implacables de Vanessa Droz y Doel Vázquez, cuya feliz convergencia ha configurado un bellísimo libro-álbum de colección.
La espesura simbólica, lingüística y estética que poesía e imagen logran acumular sobre los cuerpos y objetos del descarte (¿los quedados?) crea una verdad alterna más poderosa y verosímil que las circunstancias.
En este siglo veintiuno boricua frente a lo desolador del panorama, se levanta la voluntad de sobrevivir y crear, de luchar y vencer. ‘Crucita, la entrañable amiga de Muñoz’ es nuestra maestra esperanzada, la posibilidad de forjar nuestro propio destino. Hagámoslo.
Leticia Franqui elabora un discurso coherente sobre dos escritores importantes, sus cercanías y distancias; lleva a cabo una lectura inusitada sobre La guaracha del Macho Camacho que viene a nutrir la crítica existente.
Monsiváis y sus contemporáneos es un libro fallido, pero de interés e importancia. El texto es el catálogo de una exposición en el Museo de El Estanquillo que trata de contextualizar a Monsiváis en su momento y entre sus coetáneos.
A lo largo de los años, el país ha experimentado varias medidas de política pública, sea en forma de la americanización o de políticas educativas, con el fin de crear una sociedad que dominara ambos idiomas.
Compartirmos el prólogo de la traducción al libro Taínos y Caribes: las culturas aborígenes antillanas –originalmente escrito en español– por Sebastián Robiou Lamarche.