El boomerang de la palabra: censura y contra censura en el Puerto Rico del siglo 19
Silvia Álvarez Curbelo, Catedrática Jubilada de la UPR comparte una meditación afilada sobre la censura en Puerto Rico. Nos recuerda que la represión de la…
Silvia Álvarez Curbelo, Catedrática Jubilada de la UPR comparte una meditación afilada sobre la censura en Puerto Rico. Nos recuerda que la represión de la…
Bárbara Díaz Tapia emergió como una figura indispensable en el arte puertorriqueño, llevando su obra más allá de lo estético para profundizar en la crítica social y política. Su carrera se distinguió por una audacia y una madurez temprana, consolidándose en cada exposición con piezas que reflejaban sus preocupaciones como mujer y como sujeto colonizado. Con un estilo crudo, evocador y a menudo perturbador, abordó temas de feminismo y colonialismo, provocando reacciones intensas incluso entre sus colegas. Su legado radica en haber cultivado un diálogo incómodo pero necesario sobre las realidades de Puerto Rico, revelando las fisuras de su sociedad. La nobleza con la que enfrentó la controversia y su amor por la enseñanza aseguran su impacto duradero en la historia cultural puertorriqueña.
El texto de Maximiliano Dueñas Guzmán aborda el devastador contexto de las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki en 1945. Revela el trágico accidente de Harry Daghlian, un científico involucrado en el proyecto de armas nucleares, cuyo sufrimiento por radiación apenas duró un mes. El gobierno de EE. UU., liderado por el general Groves, mintió al minimizar el sufrimiento humano y evitar conexiones con Daghlian. La decisión de lanzar las bombas se basó en una lógica militar que pasó por alto el sufrimiento humano, a pesar de las voces disidentes. La censura y el encubrimiento de los horrores persistieron, al igual que la negación oficial. La literatura hibakusha, escrita por sobrevivientes, busca revelar la verdadera dimensión del sufrimiento humano. A pesar del tiempo transcurrido, el gobierno de EE. UU. aún no ha asumido plenamente su responsabilidad por estos actos, manteniendo un enfoque en la eficiencia tecnológica en lugar de reconocer la tragedia humana.
Lo cierto es que hay muchas incógnitas sobre lo acontecido en la Isla durante los primeros años de la invasión, particularmente sobre la participación de los independentistas en los actos de las partidas sediciosas.
Es conocido que la censura del Grupo Ferré Rangel responde a una campaña "antiPepito" desatada por sectores fundamentalistas y anexionistas del país. Las autores de la exitosa tirilla responden con esta carta.
Igual que en « El País » o en « La Voz », me « desaparecieron » de las columnas del diario « Le Monde ». O sólo me citaban para lincharme.
El artista necesita del encuentro espontáneo (o planificado) con la ciudad, para que juntos, en esa coincidencia geográfica, produzcan espacio público, gocen de su diversidad, de su elocuencia, y de lo irrepetible y transgresor del momento.
Lady Chatterley y Ulysses, forman parte de la historia de nuestro tiempo. Se necesitarían años para leer lo que se ha escrito sobre cualquiera de los dos. La censura no puede hacer nada contra ellos.
El libro de Oscar Lewis que ocasionó este escándalo es un estudio de uno de los llamados “cinturones de miseria” que ha creado la civilización industrial en las grandes ciudades.
No seamos ingenuos, no tapemos las marcas con las mangas largas, los chancros con el maquillaje. Necesitamos a La Comay y a Abbasi para que nos sigan recordando que se nos ha escapado la humanidad.
Las 25 noticias más censuradas por los medios corporativos estadounidenses son investigadas por docentes y estudiantes de sociología de la Universidad Sonoma State de California.
La Administración de Luis Fortuño insiste en no entregar al Centro de Periodismo Investigativo (CPI) los documentos relacionados con la ejecución de la polémica Ley 7.
Ya fueron seleccionadas las 25 noticias más censuradas por los grandes medios entre los años 2010/2011 y aquí encontrarán un breve resumen y comentario de cada una de ellas.
“Yo te ayudo” , una de las piezas ganadoras del certamen ‘Micros 2010’ de la Corporación de Cine de Puerto Rico (CCPR) fue retirada de la competencia "por un intento de censura por parte de la Corporación".