Los jurados
Proporcionarle a un acusado el derecho a ser juzgado por un jurado de sus pares le brinda una protección contra un posible fiscal corrupto y…
Proporcionarle a un acusado el derecho a ser juzgado por un jurado de sus pares le brinda una protección contra un posible fiscal corrupto y…
La presencia y el discurso de Trump del pasado 4 de julio sirvieron como narrativa para conectar a 1776 con el presente, y a Mt. Rushmore con la casa de gobierno hoy. Desde esta óptica el 4 de julio aparece menos como “revolución” que como “catástrofe.”
En los países nuestros de la periferia, la alta cultura de los objetos estéticos y de valor intelectual y literario, sufren el desconocimiento y la mirada soberbia de las culturas letradas imperiales.
Una exhibición sin precedente en los museos de Puerto Rico fue condenada por una crítica reaccionaria en 1996. Esa reseña nociva otorgó licencia para arbitrariamente afirmar juicios ignorantes en contra de obras significativas.
La pandemia pasará, pero la colaboración interrelacionada y multisectorial entre los componentes universitarios nunca cesará porque es el andamiaje mismo que mantiene corriendo efectiva y responsablemente a la Universidad.
La muerte de las comunidades negras, indígenas y pobres en Nuestra América es fruto del proyecto neoliberal que abandonó a las poblaciones y les dejó a merced de la enfermedad.
Continuar utilizando el lenguaje “afroestadounidense” como si fuera un lenguaje universal para describir dinámicas de discrimen hacia “lo negro”, implica degradar la capacidad criolla de generar un lenguaje propio del devenir histórico de las negras en Puerto Rico y sus dinámicas dentro de la isla.
Las mujeres han ganado terreno, pero aún hay múltiples instancias de discrimen en contra, y la lucha a favor de sus derechos debe continuar. Sin embargo, a veces resulta preocupante el giro que ha tomado esta lucha con posturas rígidas y divisorias.
Los alegatos en contra de la colonia deben articularse en un solo movimiento masivo para llamar la atención que Estados Unidos aún tiene a Puerto Rico como un país sin soberanía.
El gran éxodo de las últimas dos décadas difiere de la gran emigración puertorriqueña de la década del 50. La ola actual, el éxodo y las tasas de natalidad muy reducidas han resultado en la merma de la población de la Isla en un 16%. Podríamos decir que uno de cada seis habitantes se ha ido.
La ventura de la lógica del capital es justamente proporcional a la desventura de los ciudadanos. El empeño consiste en generar dividendos en función de los intereses de unos pocos, aunque se hable en nombre de la mayoría.
Para la feminidad blanca, es preferido tener un misógino en la Casa Blanca que poner en riesgo el proyecto supremacista blanco, pues, es la feminidad blanca quien moviliza el terror racial.
Los Populares acuden a las primarias con dos opciones: competir en las elecciones o descalificarse del saque.
Ante la crisis que se vive en el país, reconocer las experiencias que orienten y den contenido al significante de la soberanía como paradigma capaz de reivindicar social; política, alimentaria y energéticamente son necesarias.
De qué forma historizar el conflicto entre el derecho a la intimidad en contraposición al derecho a la información como una forma de identificar elementos que deben considerarse al publicar información.
¡Ni Dios, ni el estado ni el mercado! La crisis no producirá por sí sola la solución y menos aún la transformación radical que se necesita. ¡Sólo desde la lucha por lo común puede el pueblo salvar al pueblo!
La píldora venenosa del privilegio de raza habita todavía en el lenguaje de la Constitución estadounidense, pero en la diversidad del movimiento, se encierra el momento de su superación.
Los puertorriqueños usan las categorías raciales de distintas maneras. La negrura se afirma y se niega. La blancura se asume y se rechaza. La hibridez permite el manejo acomodaticio de los prejuicios raciales.
Parece que cada cual está en su burbuja y que nos quieren así, apartados, controlados, vigilados. Han eliminado el ágora y el desorden, ese desorden feliz que nos inquieta y nos mueve a las transformaciones.
La obra de Piketty es un tratado monumental de economía política sobre las desigualdades del mundo contemporáneo. Destaca su claridad expositiva, el poder de la investigación histórica y el rigor del análisis económico. Quién controla la riqueza y quiénes son considerados propiedad privada de los imperios interventores.
Él escuchó mi último pensamiento antes de ser devorado por una Esperanza, que así nombró el Gobierno a la pandemia final. Cada vez somos menos. Tampoco escuchan nuestras voces interiores. Deambulamos sobre la piel de los muertos-vivientes.