El amor como resistencia: la música de Katia Cardenal
El 26 de febrero tendremos la oportunidad de escuchar a Katia Cardenal cantar en Puerto Rico las canciones de su hermano Salvador, de otros compositores…
El 26 de febrero tendremos la oportunidad de escuchar a Katia Cardenal cantar en Puerto Rico las canciones de su hermano Salvador, de otros compositores…
Este no es el artista como Arlequín, sino el Arlequín como artista. Aquí no hay nada simple sino el gusto que una siente observando estas des-hechuras de Mestey. Un regusto. Un gustazo.
Hace dos años había estado inconsciente durante seis horas. Debo de admitir que aunque nunca pueda rescatar esa página en blanco de la memoria, he recuperado la capacidad de vivir, apreciar y recordar cada detalle.
No hay que escoger entre el ciberoptimismo y el ciberpesimismo, o entre la calle y el ciberespacio, sino entender cómo y dónde conviven y confligen, según el contexto cultural y la especificidad histórica.
El imperativo social de la época ha transformado al testigo en un profeta. Pero la memoria, en tanto discurso que elabora sentidos sobre el pasado, debe someterse a un juicio crítico.
A mis queridos amigos músicos les digo vamos a crear una verdadera revolución del músico independiente donde todos tengamos una voz, que tiene mucho más valor para nuestro país y para la cultura.
Pollock se ofrecía literalmente a sí mismo en cada una de sus pinturas. No eran el producto de una actividad pictórica a la manera tradicional, sino los índices documentales de un proceso frenético, el autor dentro del canvas.
En los últimos meses he tenido que repasar el canon poético mexicano del siglo XX. Una de las ideas que han surgido de mi relectura de la poesía de Pellicer es el juego entre lo público y lo privado.
El Diluvio constituye una suerte de primera escritura rayada, de catástrofe fundadora de todas las otras, y deviene un lugar en que muerte y vida unen sus sentidos. Es el empeño de convertir el camino en lectura, el trayecto en relato.
Contrario a lo que se acostumbra pensar, la defensa de lo “puertorriqueño” es un asunto que hay que abrir más allá de los estrechos márgenes del independentismo.
Veo en mucha de la literatura puertorriqueña y latinoamericana el diálogo con el fantasma del padre, puesto que éste vuelve, como en Hamlet, a pedir venganza.
Estas predicciones se basan en conversaciones con periodistas, ex reporteros, profesores de periodismo e intercambios con entidades periodísticas. No es que sea una psíquica, pero las he pegado en los últimos dos años. Ya veremos...
El reconocido pianista japonés ofrecerá un concierto este viernes 20 de enero, celebrando la obra de Franz Liszt en la Sala Sinfónica Pablo Casals del Centro de Bellas Artes en Santurce.
El estadounidense promedio dedica casi nueve horas diarias frente a algún monitor. En Puerto Rico también se vive pegados a las pantallas de monitores o de celulares. ¿Estamos conectados?
Cantinflas será recordado por hacer triunfar a un pícaro de buen corazón en una clave siempre vinculada a su disparatada e inagotable verborrea, que lo convirtió en el genio cómico más popular que México ha dado.
Un acercamiento al la vida de René Pérez, el joven artista puertorriqueño más popular del momento. Quizá sorprenda que su primera visita a la música comenzó por las artes.
Don Quijote se sumió en profundo pensamiento, y Toñito aprovechó el tiempo para chequear si su amiga le había enviado algún correo electrónico, porque no sabía de ella hacía cinco minutos.
Para muchos en la diáspora dominicana, la bachata todavía cuenta historias de vidas muy cercanas a las suyas. Las horas largas en una cocina, estibando las bodegas, paleando nieve o corriendo un negocio lejos de su terruño.
Para Matisse el arte debía ser una especie de lenitivo, un calmante cerebral parecido a un buen sillón y eso es exactamente lo que trasmite esta conversación azul: la alegría de vivir, de pintar.
La revista EXÉGESIS, de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, conmemora el 25 aniversario de su fundación y su edición conmemorativa pasa balance de la fructífera jornada.
Si a los libros culinarios más antiguos publicados en Puerto Rico entre 1859 y 1954 se le practica una lectura más que referencial, podríamos figurarnos varios ámbitos sociales de producción de cultura. Y sí... tenemos tela para cortar.