Santurce
No por eso anduve a solas la urbe entera, / no por eso negué los mapas, / ni por eso quise descolgar la esperanza de…
No por eso anduve a solas la urbe entera, / no por eso negué los mapas, / ni por eso quise descolgar la esperanza de…
El nuevo ciclo de relevos de poesía en 80grados inaugura con Tres poemas de Eduardo Lalo.
El régimen genocida de Rafael Leonidas Trujillo / enmienda su Constitución en el 2013 y anuncia / que lanzará a la frontera de Ounaminthe, / una vez más, incluso a aquéllos / que pronuncian correctamente la palabra perejil.
¿Qué hacer? / Destruir el orden social / que obliga a los desposeídos / a venderse a los ricos. / Escucho una voz repetirlo. / Sale de mi cafetera.
No soy negra, y a la sazón tampoco madre. Ni clitórica, ni fálica, ni masturbadora. No soy bembona, afroimpregnada, rapada o rebelde; ni activista o transgresora, si eso es lo que se espera. Soy lo que no se espera. Y tampoco eso soy.
Porque tus manos son la fuente / por la que manan todas las aguas / el mar, la gracia del cielo / los nimbos y las tormentas
Prefiero el musgo fresco de las cavernas a cualquier investidura de carroña. Por lo mismo me apego más al silencio profundo de los hocicos animales que a la podredumbre infinita de los abecedarios.
"un sudor hidrográfico dibuja / terso el torso / el istmo que nos une / tu cuerpo: mi (alie)nación (con)verso"
Lo que produce esta mano ahí. / Los engranajes humedecidos por mi deseo / Que quiere hacerse estructura / con tu carne / -por favor, no hablemos de espíritus ahora-.
El tiempo para ti es / una tormenta de arena / en las dunas de tu cuerpo / que no sabe esperar / el tiempo para mí / es una semilla germinada / sobre mi cuerpo en reposo
Tiemblan gemelos estos ojos cristalinos / cuando estiras un nombre desde el otro lado / para tañer la campana de mi tímpano. / Oigo tu voz por el teléfono / y está nevando.
"El árbol / socorría a la nueva madre / con su cría lazada al pecho / enternecida / se movía del árbol / a la fruta en su regazo"
"Quisiera narrarles que este pícaro alemán, / nacido en Boston, amigo de congressmen, / sirvió a Roosevelt, al káiser y en Guatemala / por fisgonear lo sacaron a la mala..."
"el amarre a sus espaldas / la lanza de combate / las cazadoras amarillas / sus flechas envenenadas / mujeres que desconocen el temor", Yolanda Arroyo Pizarro en su segunda entrega.
"aguacate yo mango tú habichuela / yo china tú grosella yo acerola / tú culantro yo clavo tú canela"
"Miras largamente / el hilo que llevas en la mano / para medir cuánto queda de la vida / mientras deshilvanas cuanto queda de la muerte."