Bad Bunny frente al Imperio: Amazon, Puerto Rico y la Corte del Rey Trump
La residencia No Me Quiero Ir de Aquí de Bad Bunny culminó en septiembre de 2025 –el 20– con Una Más, un concierto transmitido por…
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Juan Carlos Rivera Ramos contrasta el legado de Martin Luther King Jr. con la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. King, líder socialista afroestadounidense, luchó contra el racismo, la guerra y el capitalismo mediante la desobediencia civil no violenta, defendiendo la redistribución de la riqueza y la justicia social. Su trabajo dejó un impacto global como símbolo de esperanza para los oprimidos. Por otro lado, Trump representa una agenda neofascista basada en racismo, ultraliberalismo y negación del cambio climático, favoreciendo a la plutocracia y desmantelando la solidaridad.
El artículo de Glorianne Rivera Casanova reflexiona con aguda ironía sobre la reelección de Donald Trump en 2024, un hecho que desafía, desde luego, la lógica política y moral, dado su manifiesto historial criminal, categoría cómic. Desde un tono sarcástico que se transforma en análisis profundo, se exploran las raíces emocionales de este fenómeno. La frustración colectiva ante crisis económicas, desigualdad y conflictos globales es interpretada mediante la Hipótesis de la Frustración-Agresión, que ilustra cómo estas tensiones se canalizan hacia liderazgos autoritarios. Asimismo, la Teoría de la Identidad Social revela cómo las afiliaciones partidistas nublan juicios críticos. La autora critica la tibieza demócrata frente a un electorado ansioso de justicia. Con mordacidad y empatía, plantea que la introspección es clave para navegar un panorama político cada vez más polarizado.
Hace un año, Gaza volvió a ser un campo de escombros y muerte tras los ataques de Hamas y la brutal respuesta de Israel. En esta guerra asimétrica, el gobierno de Netanyahu no solo busca neutralizar al enemigo; también huye de las acusaciones de corrupción que lo persiguen. Mientras Gaza arde, Netanyahu asegura su poder, distrayendo a su pueblo y al mundo de los juicios que amenazan su imagen. El respaldo de Trump y el Plan 2025 de la Heritage Foundation le dan vía libre para una ofensiva sin límites. Gaza queda atrapada en una trampa mortal, sin aliados ni refugio. La paz, para ambos pueblos, se desvanece bajo la lógica de una política despiadada y un conflicto que parece no tener fin.
Esta película, con un Nueva York de los 70 como telón de fondo, destila la podredumbre de aquella época en cada fotograma. Dirigida con estilo crudo por Ali Abbasi, sigue a un joven Donald Trump, interpretado por Sebastian Stan, mientras se convierte en el Donald Trump que conocemos: arrogante, imparable y astuto como un lobo. Pero el verdadero protagonista no es Trump, sino su mentor y maestro en las artes de la inmoralidad, Roy Cohn, un abogado tan astuto y siniestro que hasta el diablo podría tomar nota.
Ella representa la agenda de Bernie Sanders reencarnada en el cuerpo de una mujer boricua de El Bronx, superando así el conflicto entre Sanders y Hillary Clinton que dividió al partido en la campaña del 2016.
Hace 17 años el entonces presidente George W. Bush avaló un golpe de Estado contra el presidente Chávez que fracasó. Desde entonces, hasta la fecha EEUU ha gastado ingentes recursos en poner fin al gobierno bolivariano.
La encarnizada lucha por la confirmación de Brett Kavanaugh al Tribunal Supremo de los EE. UU. ha resultado en el triunfo del sector más retrógrado y fundamentalista de la política estadounidense.
Michael Cohen está demostrando, tal vez demasiado tarde, que la única forma de enfrentar los protagonistas de ese sistema es no convirtiéndose en sus lacayos con tal de ganar su favor.
Si hoy Donald Trump abandonara la presidencia, ya habría material más que suficiente para varias tesis doctorales y profundos análisis sobre los vicios más acusados de la democracia.
La decisión de Trump, de establecer una alianza táctica militar con Rusia –si se confirma– representaría un espectacular cambio de alianzas que desconcierta a sus propios aliados en la región.
Hemos tenido que hendir la muralla informativa para descubrir los siete puntos fundamentales que defiende Trump, silenciados por los grandes medios.
Hay muchas cosas que me joden de la elección de Trump. Enumerarlas ni vale la pena en este momento, pero pensar criar a una hija latina, en este ambiente, me aterra.
La observación de que Trump carece de "estilo presidencial" y suficiente elegancia, supone que la función presidencial es digna y noble. Ignora la barbarie y atraso que esconden los rituales institucionales estadounidenses y sus formas de salón.
La alternativa a la radicalización neoconservadora que representa Trump es profundizar y expandir la propuesta de “socialismo democrático” que representa Sanders y su movimiento.
Quien prevalezca en la primaria republicana será, en pleno Siglo XXI, el peor candidato de la versión más conservadora, fanática y retrógrada de un partido estadounidense que se recuerde.
La función de las provocaciones y arranques de vulgaridad de Trump es precisamente enmascarar lo normal y corriente que es su programa.