Del Sueño de Justicia al Triunfo de la Codicia: Martin Luther King Jr. y Donald Trump
Juan Carlos Rivera Ramos contrasta el legado de Martin Luther King Jr. con la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. King, líder…
Juan Carlos Rivera Ramos contrasta el legado de Martin Luther King Jr. con la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. King, líder…
El artículo de Glorianne Rivera Casanova reflexiona con aguda ironía sobre la reelección de Donald Trump en 2024, un hecho que desafía, desde luego, la lógica política y moral, dado su manifiesto historial criminal, categoría cómic. Desde un tono sarcástico que se transforma en análisis profundo, se exploran las raíces emocionales de este fenómeno. La frustración colectiva ante crisis económicas, desigualdad y conflictos globales es interpretada mediante la Hipótesis de la Frustración-Agresión, que ilustra cómo estas tensiones se canalizan hacia liderazgos autoritarios. Asimismo, la Teoría de la Identidad Social revela cómo las afiliaciones partidistas nublan juicios críticos. La autora critica la tibieza demócrata frente a un electorado ansioso de justicia. Con mordacidad y empatía, plantea que la introspección es clave para navegar un panorama político cada vez más polarizado.
Hace un año, Gaza volvió a ser un campo de escombros y muerte tras los ataques de Hamas y la brutal respuesta de Israel. En esta guerra asimétrica, el gobierno de Netanyahu no solo busca neutralizar al enemigo; también huye de las acusaciones de corrupción que lo persiguen. Mientras Gaza arde, Netanyahu asegura su poder, distrayendo a su pueblo y al mundo de los juicios que amenazan su imagen. El respaldo de Trump y el Plan 2025 de la Heritage Foundation le dan vía libre para una ofensiva sin límites. Gaza queda atrapada en una trampa mortal, sin aliados ni refugio. La paz, para ambos pueblos, se desvanece bajo la lógica de una política despiadada y un conflicto que parece no tener fin.
"Identidades Obstruidas" traza una línea de continuidad en la historia de los Estados Unidos: la discriminación contra inmigrantes es tan vieja como la nación misma. Desde las calumnias lanzadas contra los chinos en el siglo XIX hasta los recientes ataques de Donald Trump hacia los haitianos, el desprecio hacia los "otros" ha sido una constante. Cada grupo –chinos, italianos, irlandeses, judíos, haitianos– ha enfrentado una narrativa difamatoria. Esta construcción social, arraigada en imaginarios racistas, no es casual, sino una herramienta de poder. Hoy, la diáspora haitiana en Estados Unidos enfrenta un racismo más profundo, según Amnistía Internacional. ¿Quiénes serán los siguientes en esta cadena perpetua de exclusión y marginalización?
El "Big Lie" ha tenido efectos concretos en los cambios a las leyes estatales para legitimar estrategias antidemocráticas. Sin embargo, quienes modelan todas esas estrategias legales -de dudosa virtud moral, desde luego-, reclaman defender la democracia con todos los colores que puedan ser.
No parece que el Deep State vaya a asesinar a Trump, como hizo con los Kennedy, Martin Luther King y otros, pues la disputa tiene lugar dentro de la derecha dura, donde el aparato estratégico y el "populismo" trumpista conviven como hermanos que pelean entre sí.
El discurso de la ciudadanía de EE.UU como precondición para la vida digna en Puerto Rico sigue propagándose como marca de 'copyright' que vende a toda costa un imaginario en el que no es concebible vivir sin ese activo.
La interrogante persiste ¿Cómo es posible que los mismos norteamericanos rechacen que la capital de su propia nación se convierta en un estado?
Arcadio Díaz Quiñones obtuvo un prestigioso reconocimiento de la Universidad de Princeton, lugar del cual forma parte del claustro académico desde 1983.
Cuando el inmigrante abandona su tierra, no tiene muchas opciones, no es sólo llegar a su destino. Es encontrar trabajo, pagar alquiler, comida, transportación, cuidar la salud, comprar medicinas, adaptarse, y adquirir seguridad social.
Lamentablemente, la preparación de equipo militar, los discursos chapuceros, y la ordenanza de Trump a los soldados no huele a compasión, sino más bien a muerte.
Nuestro deber es construir una humanidad común y hacer todo lo que podamos para oponernos a las fuerzas, ya sean de gobiernos o de corporaciones, que intentan dividirnos y ponernos unos contra otros.
"Hemos estado durante 20 años documentando abusos de autoridad, abusos de la policía, abusos de la patrulla fronteriza. Hemos estado tratando de cambiar ese patrón de abusos", afirma García.
El confrontamiento de Trump y sus enredos con las leyes y las políticas, la constitución y los derechos civiles ha levantado ronchas y confusión entre países aliados. Además, el rompimiento de EE.UU. con los acuerdos entre países aliados lo deja sin una brújula.
Como fue señalado por Agamben, la contigüidad democracia/totalitarismo es el paradigma moderno que tendremos que aprender a reconocer. Nos va la vida en eso.
Si el Tribunal Supremo no logra proteger la libertad de culto de los fundamentalistas, poco podrá proteger los derechos de los inmigrantes, la comunidad LBGTT y el resto de las minorías, a medida que los seguidores del presidente se entronizan en tantas agencias federales y estatales.