Restos

Qué hay de malo en escribir los nombres nuestros / en las calles / ahora que estamos juntos agarrándonos de manos con la voz / si se mueren las calles azotadas por la luz y por el polvo

José Domingo

Me pide que no mire y te coloca / un inútil pañuelo / incapaz de frenar este obsceno espectáculo / en que tras tus párpados / que eran cortinas para cielo, / la noche verdadera se ha quedado.