La dignidad de la indignación

¡Indignémonos!, para que la democracia no sea solamente un sistema de organización de poderes, sino que sea real ya, es decir, un ejercicio constante y responsable que tiene como su horizonte la justicia.

¡Qué bueno es vivir así!

Me temo que los mulatos cayeron en la trampa de buena fe. No hubieran cobrado por la campaña pero hubieran ganado mucho más si lo hacían por su cuenta. Puerto Rico necesita más que una canción para levantarnos el ánimo.