La última cosecha: breve reseña de “Un verdor terrible” de Benjamín Labatut
Un verdor terrible, de Benjamín Labatut, no es solamente una excursión literaria por la química, la física, la matemática y la astrofísica del siglo XX;…
Un verdor terrible, de Benjamín Labatut, no es solamente una excursión literaria por la química, la física, la matemática y la astrofísica del siglo XX;…
Silvia Álvarez Curbelo, Catedrática Jubilada de la UPR comparte una meditación afilada sobre la censura en Puerto Rico. Nos recuerda que la represión de la palabra no comenzó con los regímenes modernos, sino con decretos inquisitoriales leídos en misa y con funcionarios coloniales que tachaban columnas como si fueran crímenes de Estado. Pero la palabra es porfiada. Los periodistas burlaban al censor con sátiras disfrazadas de botánica o cuentos turcos, sabiendo que el lector sabría leer entre líneas. La censura, dice ella, es torpe: intenta apagar y termina encendiendo. Porque la imaginación, como el deseo, se enciende con lo prohibido. Y ahí, siempre, gana la palabra.
Para Marta Aponte Alsina, La bendición de Rosalía es un libro hecho de ausencias que insisten en quedarse. La novelista Marithelma Costa recompone la historia de su bisabuela con los retazos de una diáspora que convirtió el exilio en destino y la costura en resistencia. Desde un basement neoyorquino, donde se esconden archivos, cristales bohemios y ecos de huelgas olvidadas, la novela salta entre tiempos y voces: Rosalía sobrevive al naufragio de la historia, Albizu discute en Harlem, Lorca cruza miradas con su hijo en Grand Central. La escritura, como la memoria, es un tejido de rupturas y persistencias en el que los muertos no se resignan a la tumba. Costa nos entrega un libro de espectros que, en lugar de asustar, exigen ser escuchados.
El lanzamiento de Debí tirar más fotos, sexto álbum de Bad Bunny, es mucho más que un evento musical: es un manifiesto cultural que ha sacudido el panorama puertorriqueño. Mezclando salsa, plena, house y reguetón, Benito juega con las fronteras entre tradición y modernidad, invitándonos a reflexionar sobre la gentrificación, la emigración y la identidad boricua. Para algunos, el álbum es un homenaje; para otros, un artificio comercial. Pero, como diría Baudrillard, el simulacro no imita la realidad, la redefine. Benito no es un patriota clásico ni un vendedor cualquiera; es un fenómeno global que, desde el corazón del Caribe, pone al mundo a hablar de la colonia más vieja del planeta. Y eso, señores, no es poca cosa.
Federico García Lorca, en aquella alocución de 1931 en Fuente Vaqueros, no estaba hablando solo de libros y cultura. Estaba encendiendo una mecha. Decía que la cultura, en manos de cualquiera, era una barricada. “No solo de pan vive el hombre”, proclamaba, y en ese grito estaba la esencia de su mensaje: la cultura no es un lujo, es un derecho, un salvavidas en tiempos oscuros. Si hoy, casi un siglo después, un gobierno neofascista toma las riendas de Estados Unidos, es porque la cultura ha sido despreciada, arrinconada hasta el olvido. Lorca lo sabía: sin cultura, el ser humano no es más que un engranaje obediente, dócil. En tiempos como estos, defender la palabra no sólo es una cuestión de honor, es un acto de supervivencia.
En un adelanto de su libro, Michel Foucault Intercultural, Juan José Vélez explora la recepción del filósofo en diversas regiones, enfatizando su impacto en Nuestra América. La obra analiza cómo los pensadores locales reinterpretaron las herramientas genealógicas foucaultianas para enfrentar realidades marcadas por dictaduras, desigualdad social y movimientos de derechos humanos. Este ejercicio no se limitó a reproducir su pensamiento, sino que lo transformó en un motor político y creativo, en un terreno híbrido, barroco y profundamente politizado. Así, lejos del academicismo estéril, el legado de Foucault en estas tierras cobra vida como un espectro que, aún a cuarenta años de su muerte, ronda por los senderos de nuestra historia, susurrándonos verdades incómodas y desafíos por enfrentar.
En su discurso de inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros, Federico García Lorca expresa su gratitud y amor por su tierra natal. Elogia las cualidades únicas de su pueblo y su gente, destacando su espíritu alegre y artístico. Lorca subraya la importancia de la cultura y los libros como bienes esenciales para la vida humana, afirmando que estos deben ser tan accesibles como el pan. Señala que la cultura es resistencia contra la ignorancia y el conformismo, e insta a la comunidad a preservar y promover el conocimiento. La biblioteca, según Lorca, debe servir como un refugio para la mente, una luz de sabiduría y una herramienta de liberación para todos los habitantes.
I. Introducción En este breve trabajo explicito la relación entre transmodernidad y epistemologías otras. Argumento que la pluriversalidad es un componente esencial en la construcción de la transmodernidad. Esta pluriversalidad…
*La Vellonera Vitriólica* de Rafael Matos es una obra que mezcla el periodismo literario con la nostalgia y la crudeza del presente puertorriqueño. Con personajes que van desde reguetoneros incordios hasta niños guerreros que luchan por su comunidad, el autor retrata un Puerto Rico fracturado, reflejando los sobresaltos del siglo XX en las tensiones actuales. Al ritmo de viejos boleros y enfrentando las sombras de la violencia y la degradación ambiental, Matos nos entrega un espejo donde la isla contempla su pasado y su incierto futuro.
Durante la década de 1950, Puerto Rico experimentó una transición del capitalismo agrario al industrial, marcada por el programa de industrialización “Operación Manos a la Obra”. Este proceso, liderado por figuras como Luis Muñoz Marín, promovió la incorporación de capital extranjero y la creación de empleos industriales. Sin embargo, esta estrategia también intensificó la explotación laboral y la dependencia económica. A pesar de los intentos de modernización y las mejoras en educación y salud, el modelo se reveló insostenible, perpetuando la crisis económica y política. La falta de alternativas y la dependencia de fondos federales mantienen a Puerto Rico en una situación de estancamiento y recolonización, exacerbada por la emigración masiva y la gentrificación.
Hace 26 años, Edwin Velázquez inició un movimiento en las artes visuales en Puerto Rico, desafiando la invisibilidad de artistas afrodescendientes. Su exposición "Paréntesis: Ocho Artistas Negros" confrontó la negación del racismo en la isla, generando controversia. Aunque el arte afroboricua fue marginado, tras el asesinato de George Floyd y el auge de "Black Lives Matter", se evidenció un cambio. Reconocimientos internacionales llegaron a artistas afrodescendientes, desafiando las estructuras eurocéntricas del arte. Estos creadores, como Awilda Sterling y Pepón Osorio, redefinen la estética afroboricua, conectando con la espiritualidad, naturaleza y resistencia comunitaria, desafiando las normas del arte moderno.
Páginas libres: breve antología del pensamiento anarquista en Puerto Rico (1900-1919) es una muestra antológica de la obra de varios pensadores y activistas anarquistas puertorriqueños que habla de la heterogeneidad de aquel discurso de la resistencia del abajo social durante los primeros 20 años del siglo 20. El libro, editado por Jorell Meléndez Badillo, explora un capítulo olvidado del anarquismo puertorriqueño, reflejando su reinvención bajo el colonialismo. Entretejiendo influencias del anarcosindicalismo europeo y estadounidense, la obra traza los desafíos ideológicos y culturales que enfrentaron estos movimientos, destacando la pugna entre el anarquismo y el nacionalismo. La colección conecta el contexto histórico con el presente, vinculando las ideas libertarias al "Verano de 2019". Escritos como los de Venancio Cruz ofrecen una crítica al capitalismo y a las estructuras burguesas, abogando por una revolución social basada en solidaridad y educación emancipadora. El texto resalta la riqueza poética y narrativa de la época, al tiempo que confronta los conflictos internos del anarquismo, como el rol de género y la espiritualidad. Una obra vital para comprender el pensamiento crítico en Puerto Rico.
La prisión se ha convertido en aquel albergue en el que se invisibilizan o esconden, por no decir se desechan, los excedentes humanos de los cuales la sociedad no se siente responsable.
La mitología, la historia, los cuentos y cómo nos los cuentan, son el alimento que nutre la mente, las emociones y el espíritu. Conforman el carácter del individuo, y los individuos juntos formamos el carácter de la sociedad.
Todavía tenemos demasiado del fanatismo cruzado que ve un infiel en quien sostiene visiones religiosas distintas o en quien es indiferente a ello.
La programación de todos los aspectos de la vida obliga a vivir en una huída hacia delante, por así decirlo. Mejor dicho: no se vive, se desvive y sobrevive, con atolondrada agitación y despilfarro de energía.
Mi punto es defender la supremacía de lo fantástico en la medición de aquello que contabilizamos como calidad de vida en la ciudad.
Nuestro alegado ingreso a la globalización primermundista se dio en formas similares a la arquitectura del aeropuerto, de lo concreto gravitamos al revestimiento de una pared hueca, cuya solidez es tan solo un truco de articulación.
Nos visita Juan Varela-Portas de Orduña, destacado medievalista, con actividades en Río Piedras, Bayamón, Mayagüez y Centro de Estudios Avanzados.