Eddington (Fine Arts)
En Eddington, Nuevo México, mayo de 2020, el alcalde Ted García impone confinamiento y mascarillas para frenar el COVID-19. El sheriff Joe Cross, asmático pero…
En Eddington, Nuevo México, mayo de 2020, el alcalde Ted García impone confinamiento y mascarillas para frenar el COVID-19. El sheriff Joe Cross, asmático pero…
El artículo de Glorianne Rivera Casanova reflexiona con aguda ironía sobre la reelección de Donald Trump en 2024, un hecho que desafía, desde luego, la lógica política y moral, dado su manifiesto historial criminal, categoría cómic. Desde un tono sarcástico que se transforma en análisis profundo, se exploran las raíces emocionales de este fenómeno. La frustración colectiva ante crisis económicas, desigualdad y conflictos globales es interpretada mediante la Hipótesis de la Frustración-Agresión, que ilustra cómo estas tensiones se canalizan hacia liderazgos autoritarios. Asimismo, la Teoría de la Identidad Social revela cómo las afiliaciones partidistas nublan juicios críticos. La autora critica la tibieza demócrata frente a un electorado ansioso de justicia. Con mordacidad y empatía, plantea que la introspección es clave para navegar un panorama político cada vez más polarizado.
Héctor M. Cruz Feliciano disecciona las elecciones del 5 de noviembre con el filo de un académico y el pulso de un narrador. Desenmascara la “voluntad popular” como un juego amañado, donde la Alianza luchó contra un sistema diseñado para asfixiarla: reglamentos manipulados, papeletas imposibles y un bipartidismo experto en trampas. En paralelo, describe de forma cruda la estrategia del PNP, que explotó los miedos más primitivos de los adultos mayores y las masas empobrecidas, atrapadas entre la dependencia y el desamparo. Pero no todo es pesimismo. Cruz Feliciano propone una revolución silenciosa: la autogestión y el empoderamiento comunitario como antídoto a un sistema corrupto, donde la verdadera voluntad se abre paso entre los escombros de la resignación.
En "¿Quién le teme al voto castigo?" Javier Villar Rosa despliega una visión cruda de la política puertorriqueña, marcada por traiciones, miedos y un electorado que actúa como verdugo de sus propios líderes. A través de personajes como Alexandra Lúgaro, quien ascendió y se retiró de la escena de la política activa con la misma velocidad, o Jenniffer González, con su doble discurso y ambiciones sin límite, se revela una democracia atrapada en su propia desesperación. El texto dibuja con precisión cómo el miedo a perder privilegios, la dependencia de ayudas federales y el odio hacia los rivales impulsan el voto. Es un campo de batalla donde las ilusiones mueren pronto y muchos políticos aprenden que el éxito es la antesala del castigo.
"Identidades Obstruidas" traza una línea de continuidad en la historia de los Estados Unidos: la discriminación contra inmigrantes es tan vieja como la nación misma. Desde las calumnias lanzadas contra los chinos en el siglo XIX hasta los recientes ataques de Donald Trump hacia los haitianos, el desprecio hacia los "otros" ha sido una constante. Cada grupo –chinos, italianos, irlandeses, judíos, haitianos– ha enfrentado una narrativa difamatoria. Esta construcción social, arraigada en imaginarios racistas, no es casual, sino una herramienta de poder. Hoy, la diáspora haitiana en Estados Unidos enfrenta un racismo más profundo, según Amnistía Internacional. ¿Quiénes serán los siguientes en esta cadena perpetua de exclusión y marginalización?
En Puerto Rico, ya se anticipa el rol activo que tendrán los grandes donantes en las elecciones 2016 mediante las campañas “independientes” y “no coordinadas”. La controversia sobre su legitimidad no se hace esperar.
Nuestras democracias necesitan nuevos pactos sociales y constitucionales para construir democracias de ciudadanos –y no sólo democracias electorales– en la que no puede haber exclusiones.
Lo grave es la admisión de que a la población confinada no cumple las promesas que se realizaron para el voto. ¿Acaso esto no es lo que sucede de ordinario con otros sectores del país?
Crisis y oportunidad. Fractura de consensos y desarticulación de las identidades tradicionales. Condiciones para crear algo nuevo...Con esto, abrieron “una grieta en el sistema”.
Este domingo, 26 de octubre, coinciden procesos electorales que definirán las posibilidades de los proyectos alternativos de sociedad en toda América Latina.
No partimos de la premisa equivocada de que cada ciudadano tiene una preferencia única e inamovible en cuanto a qué opción de estatus político sería mejor para nuestro país
Nada impide que el gobierno del PPD, que tiene la gobernación y mayoría en la Cámara y Senado, enmiende la Ley Electoral para establecer una segunda ronda electoral.
Lo que ocurre en relación con la Ciencia Política y otras ciencias sociales —un nivel relativamente bajo de aplicación estratégica de los conocimientos científicos acumulados— sucede también demasiado a menudo en el mundo de la educación.
Lo que ha ocurrido este pasado domingo es interesante porque puede abrir el camino a otros sectores, notablemente la juventud.
En vez de ser ejemplos de una cultura de razas mezcladas, los latinos se presentan como una tercera raza (ni blanca, ni negra) que tiene los mismos valores que los norteamericanos.
[M]ientras más personas se sientan impedidos de alcanzar las metas sociales impuestas por la ideología dominante, mayor será el número de aquellos que miren a la criminalidad como una forma de alcanzar las mismas.
Puede que yo sea una ilusa y aquí no hay con quien hacer otra cosa que gritar consignas. Entonces perdí. Si luchas puedes perder, si no luchas estás perdido. Eso no me acuerdo quien lo dijo.
El veto que coloca a García Padilla en ruta a la juramentación como gobernador de Puerto Rico no debe hacernos perder de perspectiva que casi la mitad del País favoreció a Fortuño.
Si tomamos un poco de distancia y dejamos que el sol y el aire nos sequen un poco, pudiéramos quizás ver que el fenómeno de las elecciones es a la vez, algo más y algo menos de lo que parece ser.
Examinemos lo que varios de nuestros artistas han expresado sobre las elecciones en Puerto Rico, con la esperanza de que, intensa e intolerablemente, nos duela.
Las promesas “simpáticas” para encandilar al electorado continuarán transitando desde lo sublime hasta lo absurdo, por lo que en nada debe sorprendernos esta nueva promesa.