Autor: Juan Otero Garabís

Es profesor de Literatura Puertorriqueña y Caribeña en la Universidad de Puerto Rico. Ha publicado el libro Nación y ritmo: "descargas" desde el Caribe y ensayos sobre literatura y cultura puertorriqueñas.

Universidad y paredes

El autor discute, y pone a discutir entre sí, los ensayos publicados en la reciente edición de "Sargasso", dedicada a los procesos huelgarios de la…

El cantante

El protagonismo de la figura lo desprendió de su comunidad sonora y el brillo de su pregón fue perdiendo la frescura de su son, aunque cantantes brillantes los hubo y los hay.

Nadie recuerda

A pesar de haber establecido los patrones musicales para el éxito comercial de la salsa, Arsenio vivió quince años casi invisible en Nueva York, Chicago y Los Ángeles.

«Devórame otra vez»: ensayo culinario

Como un maleante literario, Luis Rafael Sánchez ha transparentado uno de los elementos principales de la cultura del pasado siglo: que las barreras entre lo que antes se clasificaba como alta y baja cultura se han borrado.

Vivir en el pensamiento

Eso que vive en el pensamiento de esta danza es la danza misma como evocadora de la nostalgia por la cultura en la cual se inscribe el disco. Así, se establece una relación metonímica y metafórica entre amado–música–cultura–nación.

«Deseo salvaje»

Lalo fue condenado a tocar con la versión renovada del Big Band en los tiempos más difíciles para la salsa. Tiempos de salsa romántica tan renegados por sorprendentes puristas de este ritmo tan ecléctico y propenso al cambio.

De forma universitaria

La democracia universitaria es débil, pero por qué a nombre de una “democracia superior” se desprecia la discusión de asuntos universitarios entre los y las colegas.

“Juancito, mi primo campesino”

Mi humilde deseo es extender la mirada comprensiva con la que Willie Colón le expresa amor a su primo, sin recurrir a trilladas metáforas de gran familia y repensando nuestra formación cultural.

Los sabores de la nación: la cuarta estación

Fundir lo trascendental con lo cotidiano, la literatura con la música popular, es el signo de la obra de Rubén Blades que aún, como dice Padura, representa la esperanza de muchos latinoamericanos.

Las cuatro estaciones de Rubén

Rubén Blades bien lo dijo en su bien olvidada secuela de “Pedro Navaja”: es que “en estos días hasta pa’ ser maleante hay que estudiar”.

¿Por qué Tato?

Yo voy a votar por Tato Rivera Santana porque creo que es importante elegir un representante alternativo, reconocido por su compromiso con causas justas y por su inquebrantable solidaridad.

De güirita

Invito a mirar la sociedad como si se tratara de un desafío deportivo en el que conviven y comparten “fajones” y “vela güiras”.

«Si estás herido»

Heridas están las víctimas de los crímenes y las víctimas de la desigualdad social. Herida, profundamente herida, está una sociedad en la que los gobernadores humillan a las comunidades pobres, criminalizándolas en su campaña.

El swing que muchos quisieran tener

La insignia del Combo fue la de mantener el afinque: un swing para ganar el campeonato de bateo aunque no el de jonrones, ¡como Clemente!

Paredes

En la Universidad de Puerto Rico, los murales han sido legendariamente arma contestataria de las organizaciones estudiantiles enarbolan contra el silencio al que las autoridades universitarias las quisieran condenar.

Una vida maravillosa

¿Cómo hablar en un mismo escrito sobre el fraude en las primarias y el despelote causado en la iupi por el “receso administrativo” decretado por su presidente?

La Perfecta

La música de Eddie es una fuga y contrafuga que remonta al ritmo básico del mundo. Son los acordes de la libertad musical. La libertad como fuerza vibrante y principio creador que marcó esta revolución.

Bye bye Platón!

Si el gobierno, en nombre del pueblo, adopta la “filosofía” de este informe nos corremos el riesgo de que el pensamiento diferente sea desplazado en nombre de la democracia y de la productividad.

Asalto Navideño

Este disco de Willie Colón y Héctor Lavoe demuestra que la migración masiva a Estados Unidos tendría importantes consecuencias culturales... che che colé, salsa y música campesina todo a la vez.

Frente al penal

Leyó un letrero que advertía a no pasar sin ser llamado: “de no observar esta regla se arriesga a ser removido de la sala”. Llenó el formulario y lo llevó a la canasta, más bien cajita, donde debía dejarlo antes de esperar. Eso ya lo sabía: “lo dejas allí y esperas”. No pensó en Kafka.

Nosotros los idiotas

Reconociéndome como un idiota quizás pueda librarme del peso de mi mayor idiotez: la de considerar que sé mucho más que mis estudiantes, más que los administradores, el político, el ingeniero, el abogado, o más que ese “tú”, que sueño que me lee.

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