Con el corazón en la mano tras la primera vuelta electoral en Uruguay
Es triste pensar que el ruido de las botas, el del neoliberalismo rapaz y el de la injerencia extranjera puedan desestabilizar al hermoso y digno…
Profesora universitaria, socióloga con múltiples estudios sobre los procesos electorales de Puerto Rico, la pobreza y las comunidades, la mujer trabajadora, feminismo y la educación. Fundadora del Centro de Estudios de la Realidad Puertorriqueña (Cerep). Analista política en la televisión y en otros medios. Se desempeña hoy como Directora Área de Políticas Sociales del Instituto Latinoamericano de Educación para el Desarroillo (ILAEDES)de Uruguay.
Es triste pensar que el ruido de las botas, el del neoliberalismo rapaz y el de la injerencia extranjera puedan desestabilizar al hermoso y digno…
A cinco años de su partida reafirmamos la vigencia de su pensamiento para enfrentar creativa y solidariamente la encrucijada que vive Puerto Rico.
Comparto con los lectores de 80grados un resumen de la conferencia inaugural que ofrecí en la 64ta. Asamblea de la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR), La psicología con la gente
La catástrofe de septiembre de 2017 demostró que el mayor activo de Puerto Rico es su gente. En medio de la devastación y sin comunicaciones, ni posibles contactos con el mundo, la gente salió a la calle a enfrentar la nueva adversidad.
¿Qué costo debemos asignar al cono de incertidumbre, como certeramente la sabiduría popular denominó a la vida cotidiana en el período previo a los huracanes Irma y María? ¿Se contabilizará este costo desde junio a octubre?
Me corresponde intentar volcar mi enorme dolor por la muerte de José Alberto en una celebración de su vida, de sus luchas, sus pasiones y de las ilusiones compartidas desde que éramos adolescentes.
A lo mejor la resistencia a las políticas que ha seguido Alianza PAÍS en sectores de la oligarquía nacional e internacional intimidan y cualquier cosa puede desestabilizar en el último momento.
Para asegurar que la paz sea duradera no basta con firmar y ratificar el Acuerdo Final, hay que poner en marcha cambios profundos en la orientación de las políticas públicas.
La respuesta de afirmación de la ciudadanía ante las actuales propuestas no puede pasar por generar más desregulación, individualismo y neoliberalismo.
La salud no se define por la falta de enfermedad, sino por el equilibrio de mente, cuerpo, espíritu y medioambiente. Nuestra sociedad, en cambio, está intoxicada con la avasalladora cultura materialista.
El debate actual en Puerto Rico sobre la cuestión de género me parece cavernícola, pues salvo el fundamentalismo islámico, en el mundo pocos cuestionan hoy que es imprescindible la equidad de género para el desarrollo humano sostenible.
[dc]E[/dc]n una campaña electoral moderna los electores suelen estar inundados de mensajes que provienen de los partidos, de empresas encuestadoras, de amigos y familiares, de grupos religiosos y de afinidad,…
Este domingo, 26 de octubre, coinciden procesos electorales que definirán las posibilidades de los proyectos alternativos de sociedad en toda América Latina.
El estrés prolongado e intenso en niños y niñas, que se verifica especialmente en familias afectadas por la pobreza, fue declarado una epidemia nacional por la Academia Americana de Pediatría.
El desarrollo humano tiene que ser una aspiración de la población puertorriqueña; de todos los sectores sociales. Es una propuesta seria, sensata y razonable de convivencia. Si hasta ahora no lo ha sido es porque no conocemos, no sabemos, que podemos vivir de otra manera.
Las investigaciones realizadas por científicos sociales y por muchos organismos del sistema de Naciones Unidas desde hace años apuntaban a que de no cambiar rumbo, el mundo habría de explotar porque los niveles de pobreza y desigualdad harían la convivencia imposible.
A lo largo de muchos años en Puerto Rico ha ido surgiendo un pensamiento económico alternativo que no ha tenido espacio para demostrar su capacidad de cambiar el curso de la historia del país.
El futuro no luce fácil. Hay señales preocupantes de que una parte de la clase media puertorriqueña está en riesgo de sucumbir al empobrecimiento.
Esperamos que esta nota pueda servir de aguijón para retomar la lectura de los textos que el Dr. Robert Castel nos legó y que volviendo a ellos podamos reflexionar sobre las políticas públicas que hoy se toman.
Las cámaras no pudieron ocultar el desborde de congoja, de tristeza y consternación que había en los testimonios de la gente que acudió al velorio; de sus expresiones emanaba otra visión, radicalmente distinta, de Hugo Chávez.
Lo importante es reconocer que pasó el tiempo de quejarse. Es tiempo de comenzar a unir los esfuerzos, muchos y variados, que desde la sociedad civil se vienen haciendo desde años.