A los amigos betancianos
Desde París, Paul Estrade convierte su saludo en una lección moral sobre Betances: no el busto quieto del prócer, sino el hombre entero, atravesado por…
Desde París, Paul Estrade convierte su saludo en una lección moral sobre Betances: no el busto quieto del prócer, sino el hombre entero, atravesado por…
Estados Unidos, con Trump como pistolero en jefe, vuelve a cocinar la vieja receta del imperialismo: amenazas, cañonazos y la excusa de la seguridad nacional. Quiere el Canal de Panamá, Groenlandia y hasta la Franja de Gaza, como si el mundo entero fuera un tablero de Monopoly a su disposición. Nada nuevo bajo el sol. Desde 1898, Washington ha jugado al sheriff global, repartiendo golpes de estado, invasiones y tratados amañados para garantizar su dominio. Pero esta vez las cosas no son tan fáciles. A Europa y sus aliados ya no le pueden meter todas las cabras , y el mapa global se resquebraja con tensiones que recuerdan los tiempos previos a las grandes guerras. La partida sigue, pero las reglas están cambiando.
Juan Carlos Rivera Ramos contrasta el legado de Martin Luther King Jr. con la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. King, líder socialista afroestadounidense, luchó contra el racismo, la guerra y el capitalismo mediante la desobediencia civil no violenta, defendiendo la redistribución de la riqueza y la justicia social. Su trabajo dejó un impacto global como símbolo de esperanza para los oprimidos. Por otro lado, Trump representa una agenda neofascista basada en racismo, ultraliberalismo y negación del cambio climático, favoreciendo a la plutocracia y desmantelando la solidaridad.
Para aquellos que quisieran enterarse de las causas del conflicto palestino y del sionismo colonial israelí, se encuentra este libro : 100 Years of War on Palestine un siglo de despojo y resistencia, escrito por Rashid Khalidi, narra la historia y los calvarios iniciados por el apoyo al sionismo de parte del imperialismo británico de los siglos XIX y XX. La narración de la barbaridad comienza desde la Declaración Balfour hasta hoy, y expone cómo el colonialismo de asentamiento ha marcado la historia palestina. La Nakba no es solo una tragedia: es un acto continuo de desarraigo -del que nos cuenta hasta el mimísimo Sun Tze, en el Arte de la Guerra, debía evitarse- enfrentado con la resistencia natural que provoca. Khalidi, entrelazando relatos familiares con rigor histórico, desmantela mitos y exige justicia. Su obra es más que historia; es un grito por la dignidad y el derecho a existir de un pueblo indomable.
Rafaela Balladares de Brito, maestra, obrera y líder visionaria, transformó las Fiestas de la Calle San Sebastián en un símbolo de resistencia cultural puertorriqueña. Desde sus humildes orígenes en la diáspora neoyorquina hasta su regreso a Puerto Rico en los años 70, Balladares luchó contra la opresión y el olvido, revitalizando tradiciones que hoy son baluartes de nuestra identidad. Su liderazgo, respaldado por figuras como Ricardo Alegría, rescató esta celebración casi extinguida y la convirtió en un acto político frente al colonialismo y el neoliberalismo. Hoy, la SanSe es un emblema de orgullo y solidaridad, un testimonio vivo del poder transformador de las mujeres trabajadoras. Recordar a Balladares es honrar la resistencia cultural de Puerto Rico.
Humanidades Puerto Rico presentará el libro «1898: Visual Culture and U.S. Imperialism in the Caribbean and the Pacific» en un evento en el Teatro Raúl Juliá del Museo de Arte…
Usualmente desacreditada y vista como manipulación de las masas, Fidel Castro dio a la política una dimensión nacional-popular revolucionaria que coloca en primer plano la subjetividad colectiva.
Las consecuencias geopolíticas de la terrible experiencia de la Segunda Guerra Mundial, lejos de agotarse, se hacen sentir cada vez con mayor y más sórdida violencia.
El secuestro de las niñas de Chibok ha detonado la indignación mundial, y la exigencia de que estas sean regresadas a sus hogares sanas y salvas. Sin embargo, tiene que hacerse algo más.
La solidaridad sin condiciones es puro fanatismo, venga de donde venga; y la idolatría a las figuras de gobierno es tan perniciosa como la adulación al liderato opositor. No hay una verdad revolucionaria que se oponga de manera absoluta ante la mentira reaccionaria.
Nunca ha estado tan claro que la única opción real y verdadera es la de asumir las riendas de la isla. No ha existido mejor momento que el presente para dejar a un lado las nefastas prácticas de los invasores.
Ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, hay que reforzar la unidad de los países de Nuestra América.
Salir de la crisis requiere conocer de forma profunda y superar los límites políticos, económicos e ideológicos dentro de los cuales surgió. Lo demás son cambios cosméticos, ineficaces, con fines electorales, que alargarían la lucha por la libertad.
El conflicto iniciado con la intervención de la OTAN en Libia no es sino el inicio de una confrontación mayor a ser librada por Estados Unidos y Europa frente la República Popular China en el continente africano.
Mientras que en Puerto Rico las preguntas sobre la identidad nacional llevaron a los posnacionalistas a alejarse del concepto del imperialismo, la historia fue distinta entre los “nuevos americanistas”.