La obra pedagógica en la época de su reproducción digital
Al crear un curso en línea, con todas sus actividades e instrumentos de evaluación, se hacen disponibles a estudiantes de forma asincrónica; la administración incluso…
Jimmy Seale Collazo es antropólogo de la educación y maestro de escuela secundaria, maestro de escuela bíblica y activista de izquierda. Enseña Historia General en la Escuela Secundaria de la UPR desde el 2007, y desde el 2013 es Editor Asociado del Anthropology and Education Quarterly. Ha enseñado en Commonwealth High School en Puerto Rico, así como en escuelas públicas en los Estados Unidos. Fue organizador comunitario en la ciudad de Filadelfia durante los años 80, donde también militó en el National Congress for Puerto Rican Rights. Desde el 2006 es militante de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, de cuyo capítulo de Río Piedras fue Secretario del 2008 al 2012, y Presidente desde diciembre de 2016.
Al crear un curso en línea, con todas sus actividades e instrumentos de evaluación, se hacen disponibles a estudiantes de forma asincrónica; la administración incluso…
Petición a Luis Ferrao a que se asuma como líder de esta comunidad, y dirija sus esfuerzos no a la implantación anual de recortes, sino al reclamo de más recursos.
Las protestas airadas, incluso las piedras y los adoquines que vuelan hacia los subordinados de Escalera, no son un ataque a la democracia. Son el resultado de haberla pisoteado por tantos años.
La pregunta que titula este escrito deja de ser retórica, y nos la tenemos que hacer, muy en serio, como parte de un análisis frío de la correlación de fuerzas actualmente existente: ¿a quién le importa que siga operando la UPR?
Ya hemos expuesto muchísimas razones, y bien sólidas, por las que se debe defender la UPR, o las escuelas, o la AEE, o la salud de peñolanxs y arecibeñxs. Pero el shock que tan bien ha analizado Naomi Klein todavía parece arroparnos.
Hay un choque claro entre nuestros valores y la estructura económica que rápidamente se está erigiendo sobre el país. O cambiamos nuestros valores para acomodarnos a estos mega-sueldos ejecutivos que ahora nos indignan, o buscamos la forma de cambiar esa estructura.
Para reconocernos como pueblo, como gente que tiene algo fundamental en común, más allá de ideologías, identidades o idiomas, nos tenemos que escuchar, y para escucharnos necesitamos espacios presenciales; nos tenemos que reunir, y bregar con gente bien distinta a mí.
Necesitamos hablarnos, pero sobre todo escucharnos, de frente, sin miedo y sin prisa porque esta lucha no va a ser victoriosa este año, ni el siguiente; es más, ni siquiera me atrevería a especular sobre cuál es la victoria que podremos obtener, mucho menos cuándo.
Las ideas, según los panelistas, no son muy controvertibles. Solo falta la voluntad política para llevarlas a la práctica.
Si nos quitamos de la lucha porque nos llegó la luz, perdemos. Tenemos que reclamar transparencia en el manejo de la recuperación, y participación en la reconstrucción de la red energética y la economía que de ella depende.
Independientemente de si surgieron por nuestras fortalezas o nuestras deficiencias, ya los roles de género tienen poco que ver con nuestra realidad económica.
No son coincidencias. El neoliberalismo ataca simultáneamente los servicios esenciales de los gobiernos y la salud ambiental, por una misma razón: garantizar o mejorar las condiciones para acumular riqueza.
Le invito a ser parte activa de la resolución de nuestra crisis, a no ser testigo pasivo de lo que, si no nos levantamos y resistimos ahora, inevitablemente acontecerá.
"American exceptionalism" es una corriente de pensamiento político norteamericano, que si bien ya no tiene mucha vigencia en términos académicos, sigue informando la política, y sobre todo el discurso político, de los Estados Unidos.
Todavía no he visto esto escrito, pero para mí se cae de la mata: la UPR seguramente estará entre las instituciones más golpeadas por la embestida neoliberal que estamos esperando, y me imagino que de las primeras.
No milito en la APPU porque sea perfecta, ni porque sea necesariamente la clave de nuestra supervivencia como docentes... prefiero la acción colectiva, con todos sus peligros y vicisitudes, a la certeza de la derrota en soledad.