Adelanto de 2024: el MVC y la campaña de la novísima derecha
El término "nueva derecha" germinó en los años setenta como estandarte de movimientos conservadores que tenían al mando figuras de la talla de Reagan y…
Creció entre Río Piedras y Guaynabo. Estudió historia en la Universidad de Princeton, Sociología en la del Estado de Nueva York e investiga literatura en la de Puerto Rico. No ve contradicción entre la actividad intelectual y el activismo sindical y político, al contrario. Es autor de los libros "Respuestas al colonialismo en la política puertorriqueña, 1899-1929"; "La maldición de Pedreira", "Manual para organizar velorios", "Puerto Rico, ¿un pueblo acorralado por la historia?" y co-autor de "Puerto Rico en el siglo americano: su historia desde 1898". Vive en Santurce, casi en la esquina de Tapia con Eduardo Conde. Buen sitio para un socialista.
El término "nueva derecha" germinó en los años setenta como estandarte de movimientos conservadores que tenían al mando figuras de la talla de Reagan y…
Digan ustedes si esto no es un programa francamente anticapitalista. Digan ustedes si al resumir el ejemplo de los apóstoles no estoy resumiendo la médula, lo esencial de la propuesta socialista. Es indudable la coincidencia de la propuesta socialista y el ejemplo de los apóstoles. Al menos desde el punto de vista de los apóstoles, socialismo y cristianismo, lejos de ser opuestos, son propuestas afines.
Este artículo de Rafael Bernabe y Manuel Rodríguez Banchs pretende “problematizar”, como se acostumbra decir, una idea que ha cobrado fuerza en algunos sectores: la exigencia de que se revoquen los Casos insulares que determinaron el status de Puerto Rico como Territorio no incorporado, posesión, pero no parte de Estados Unidos, bajo los plenos poderes del Congreso. Tenemos serias dudas de que esta exigencia corresponda a los mejores intereses de una lucha por la autodeterminación e independencia de Puerto Rico.
El problema no son los partidos, sino los que gobiernan a través de los partidos: no la partidocracia, sino la plutocracia. El capital. Las grandes fortunas. Los ricos. Póngasele el nombre que se prefiera.
Estas dos semanas de movilización se han llevado como una gran ráfaga purificadora la idea tan difundida de que "nada puede hacerse" ante una realidad que se consideraba inalterable. Han ampliado nuestro sentido de realidad.
Con el llamado a no "politizar" lo que nos dicen realmente es "protesten, pero no construyan nuevas opciones políticas", "no inscriban nada". Los políticos tradicionales lo abrazan felizmente. Así, cuando se vaya Rosselló, se quedarán los mismos en el gobierno.
Pensamos que debemos construir un movimiento comprometido con la descolonización, pero que no defienda una opción de estatus, es decir, un movimiento que esté abierto a los que defienden cualquiera de las tres opciones no coloniales.
Desde hace mucho, el independentismo ha objetado que en un proceso de descolonización (plebiscito, asamblea constitucional) se incluyan opciones coloniales, como el ELA. Pero no se ha objetado que se incluya la estadidad.
Independencia y socialismo. Tener poco tiempo para hablar sobre estos temas tiene un mérito: me obliga a ir al grano.
La maquinaria del Partido Demócrata se aseguró que buena parte del voto de protesta tuviera un solo canal: Trump. Por eso el establishment demócrata no es capaz de enfrentar efectivamente ni la nueva derecha en general, ni la obsesión con las armas de fuego en particular.
[dropcap]Y[/dropcap]anis Varoufakis dirigió el Ministerio de Finanzas del gobierno griego durante la primera mitad de 2015. Como parte del gobierno de SYRIZA (Alianza de Izquierda Radical), electo en enero 25,…
En lugar de la privatización, necesitamos una reforma gubernamental con participación laboral y ciudadana. El problema no es la propiedad pública, es la mala y corrupta administración de lo público.
Más concretamente, la novela, sin decirlo, parece subrayar la importancia de un determinante social que hace tiempo pasó de moda tomar en cuenta, quizás por sus asociaciones con el marxismo: la clase social.
Según Dawson Puerto Rico no sería una excepción, sino un anuncio. Podemos decir que sabemos lo que el capitalismo le depara a la humanidad: lo estamos viviendo.
Puerto Rico es un proceso. No se detiene. Ese no es el problema. El problema es el castigo y el sufrimiento adicional y prolongado que se le quiere imponer. El problema es la dificultad para encontrar alternativas.
La diferencia entre Montero y yo no reside en la apreciación de la situación actual. La diferencia está en la explicación de la situación y en las posibles salidas.
No me sorprende: la imagen de Estados Unidos proyectada por Trump es poco halagadora. Empeora si añadimos los movimientos racistas, machistas, xenofóbicos, asociados con su presidencia. Aquí va un consejo no solicitado de un amigo independentista.
Necesitamos una reconstrucción planificada de nuestra economía, con un sector público y cooperativo ampliado. Esos planes deben elaborarse en Puerto Rico, no por agencias o programas federales fuera de nuestro control o supervisión.
[dropcap]E[/dropcap]n nuestros artículos anteriores sobre el impacto del huracán María hablamos sobre las lecciones del huracán y sobre algunas bases para la reconstrucción (Algunas lecciones del huracán y Bases para…
La reconstrucción de Puerto Rico, de un Puerto Rico distinto, democrático, solidario, sustentable y descolonizado pasa por la construcción de ese movimiento independiente del pueblo trabajador.
La situación de Puerto Rico recuerda la de principios de la década de 1930: golpeado por dos terribles huracanes (San Felipe y San Ciprián) y sumido en la depresión económica.