ADÁL MALDONADO: fragmentos de un discurso amoroso
Una breve meditación acerca de cómo pensar la práctica fotográfica más allá (aunque atravesado por estos) de los marcos técnico-formales, academizantes y retóricos en que…
Una breve meditación acerca de cómo pensar la práctica fotográfica más allá (aunque atravesado por estos) de los marcos técnico-formales, academizantes y retóricos en que…
En el Corredor Afro se pondera, se narra y se dimensiona con poderosa voz la presencia afropuertorriqueña y en esta ocasión desde las artes visuales.
Dos filmes cuyas historias muestran el paso del tiempo y cómo algunas situaciones se resuelven según progresa el calendario.
Esta Obra Poética documenta, celebra y afirma su vida en libertad, como entrega a los lectores del futuro. Un futuro que Elizam no profetizó pero que nunca ha dejado de crear. Y como dice uno de sus versos “¡Estamos en devenir!”.
El encanto de la película es que sus temas centrales, la amistad y la lealtad, están tratados con seriedad y con cierta profundidad sin que haya visos de pretensiones filosóficas. Los diálogos son estupendos y nos dicen mucho de las tres actrices que llevan el filme en sus hombros.
¿En qué se parece este episodio de vacunación masiva para la inmunización contra el COVID-19 a los de 1803 y 1899? ¿Cuáles son las recurrencias históricas?
Una exploración de la relación entre los procesos de la memoria y el cuerpo materno en la crónica de Rima Brusi y en sus particulares contextos.
Una lectura oscilante entre acercarse a asuntos puntuales de la cultura y la realidad puertorriqueña, y distanciarse para considerar a Puerto Rico y al Caribe hispánico desde distintos ángulos.
La historia está al margen de lo verosímil, pero para sobreponerse los productores y el director Ryan Murphy han juntado un elenco rutilante que es imposible despreciar, aún en los momentos mas kitschy de sus intervenciones.
Levantó las hojas, los folletos, y los metió en la bolsa rosa que estaba a un lado de Isabel. Recogió el abrigo y la observó. Al ver que abría los ojos, estrechó la mano y la ayudó a levantarse. Se puso de pie y soltó aquella palma que había acudido en su ayuda.
Muchos nunca han dejado el tenderete. Muchos nos sentimos pinchados por la pandemia y la incertidumbre que nombra la pieza y la erosión de fundamentos de futuro, que supongo, ahora hay que construir de otro modo.
Una serie de paisajes delirantes en donde lo humano es un recuerdo lejano que se intenta articular o recobrar desde los objetos, las ruinas, los restos de alguna conversación.
El guionista-director Alan Ball desarrolla su cuento lleno de emociones intensas en un pueblo de Carolina del Sur entre 1969 y 1973. Como se podrán imaginar, el Sur no es ahora, mucho menos entonces, muy liberal.
Este filme es uno de los mejores de este año y sus bondades, además de los vestuarios, la música y la puesta en escena, incluyen las actuaciones sobresalientes de Oldman como Mankiewicz y la de Amanda Seyfried como Marion Davis.
Ballets de San Juan fue importante no solamente porque fue la primera compañía puertorriqueña de ballet, sino porque abrió nuevas perspectivas sobre la creatividad y la tradición, planteó la importancia de la conexión entre el cuerpo y el pensamiento.
Hay que tenerlos en las manos los libros de Ediciones Vigía. Son siempre objetos que se asemejan a pequeñas esculturas, collages. Por ello el manejo de estos es un proceso estético donde el lector tiene que manipular el libro para tener una experiencia plena y verdadera de su significado y su valor.
Escuchar a Ismael y Kako, recordándolos como lo que son: genios santurcinos, hijos del vecindario de mi infancia un vecindario repleto de tantas ausencias como de familiaridades, se lanzaron a la fama y quienes desde el más allá nos trazan una ruta para el futuro a base de un record musical impecable.
Basada en el libro homónimo de J. D. Vance, es un filme emocional sobre los múltiples secretos familiares descubiertos en retrospecciones.
Eel filme está basado en la novela de Romain Gary, “La vida ante nosotros” que, en su versión fílmica anterior, se llamó “Madame Rosa”. Volver a ver a Sophia Loren en la pantalla, dirigida por su hijo, es una grata experiencia que no se puede pasar por alto. Les traerá buenas memorias.
La cinematografía usa la cámara como los ojos de un personaje protagónico. Vemos lo que está sucediendo en la casa a través de boquetes en la pared o de las ralladuras de un viejo espejo manchado en el que el azogue ya no refleja a nadie ni nada. El marco es la Guerra Civil Española.
La pieza se presenta virtualmente este sábado 28 de noviembre a las 8:00 pm en el marco del Festival de Teatro Puertorriqueño e Internacional del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Se transmitirá por la cuenta de Facebook del ICP.