Dos o tres cosas que un cine puertorriqueño puede aprender de Qué joyitas 2
Hacer de la insuficiencia económica un logro —convertir limones en limonada— es una destreza imprescindible para hacer “un gran cine nuestro”.
Su obra teatral se recoge en Sucio Difícil: Piezas para el teatro 1974-2002 (San Juan: Isla Negra, 2005). Publica varios estudios sobre las artes: Con urgencia: escritos sobre arte puertorriqueño contemporáneo (Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 2009); Hinca por ahí: escritos sobre las artes y asuntos limítrofes (Ediciones Callejón, 2016); Cathy Berberian: Entrevistas (Riel, 2019). Su obra El Maestro (con Teófilo Torres) fue incluida en la celebración del Cincuentenario del Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
Hacer de la insuficiencia económica un logro —convertir limones en limonada— es una destreza imprescindible para hacer “un gran cine nuestro”.
El reloj, instrumento medidor de tiempo indiferente al tiempo natural, junto al cine, instrumento distribuidor de una imagen de mundo fabricada por la industria, se combinan en "The Clock" de Marclay, para revelar nuestra propia y aterradora angustia.
Antonio Martorell, son ya setenta y tres para setenta y cuatro; y esperamos muchos más, siempre con estas palabras a flor de labios: Maestro, gracias.
Bausch se concentra en las alegrías y las penurias del amor, pero no resuelve esa paradoja. Las dificultades del amor son compartidas en esta pieza en un rito inagotable e irresuelto.
Examinemos lo que varios de nuestros artistas han expresado sobre las elecciones en Puerto Rico, con la esperanza de que, intensa e intolerablemente, nos duela.
Tan fuerte es la idea aquí, que podríamos prescindir del objeto totalmente, pues solamente una descripción sería ya suficiente para lanzarnos a la aventura estética.
El próximo miércoles 5 de septiembre abre en el Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico la exhibición "Museum Circle" de John Cage.
Escrita con caligrafía infantil, la frase de Medín apunta a la internalización de la violencia que hace la niña a través de su propia escritura.
Se nos fue demasiado pronto. Me quedé con el deseo de decirle que había leído esos dos libros suyos que tanto disfruté por su rareza, por su atrevimiento, su osadía al asumir escrituras arriesgadas, desbalanceadas.
Al aquilatar el arte contemporáneo las dificultades aumentan, sobre todo porque lo tenemos demasiado cerca, y esta falta de distancia nos impide valorarlo.
Ha sido habitual señalar que la pintura abstracta ignora temas políticos y se dedica únicamente a “juegos de forma y color” para esquivar ese gran tema, la “definición de la identidad nacional”.
Satisfecho, Omar Obdulio termina su obra y levanta el espejo para que el Maestro se vea. Ante su imagen, don Frasquito exclama, “¡excelente, el caco style!”
Mofarse de Maripily nos protege del duro reconocimiento de que Maripily somos todos, despreciarla nos protege de tener que reconocer que hemos trabajado nuestra propia y obscena incapacidad.
Para Eugenio y Guillermo. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus…
Estos vídeos no tendrían mayor resonancia en el arte contemporáneo si no fuera por un detalle crucial: están hechos por un hombre. Aquí el hombre asume el arcaico rol doméstico femenino y cuestiona la “domesticación/degradación” que ello supuestamente implica.
La rigurosa práctica escultórica de Elizabeth Robles cumple con la exigencia de hacer un arte de imposible consumo como respuesta a la mercantilización capitalista del acto artístico. Es un reto no sólo a nuestra sociedad, sino a la actividad artística misma.
Consideremos la posibilidad de que "El niño Avilés" de Campeche -bebé sin brazos, un ser que comienza la vida con impedimentos- es una imagen metafórica de Puerto Rico
El sistema como está ahora no funciona. Exige a las madres hacerse cómplices de la injusticia que pesa sobre sus propios hijos, y discrimina contra los padres porque se fundamenta en la intolerable premisa de que todo hombre es invariablemente criminal.