Talón de Brea y otras literaturas puertorriqueñas: Entrevista a Carlos Vázquez Cruz
Carlos Vázquez Cruz no escribe para caerte bien. Talón de brea, su nueva colección (Riel Editores), registra el pulso de un país amenazado desde el…
Su obra teatral se recoge en Sucio Difícil: Piezas para el teatro 1974-2002 (San Juan: Isla Negra, 2005). Publica varios estudios sobre las artes: Con urgencia: escritos sobre arte puertorriqueño contemporáneo (Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 2009); Hinca por ahí: escritos sobre las artes y asuntos limítrofes (Ediciones Callejón, 2016); Cathy Berberian: Entrevistas (Riel, 2019). Su obra El Maestro (con Teófilo Torres) fue incluida en la celebración del Cincuentenario del Festival de Teatro Puertorriqueño del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
Carlos Vázquez Cruz no escribe para caerte bien. Talón de brea, su nueva colección (Riel Editores), registra el pulso de un país amenazado desde el…
La cultura impone sus propias fronteras: quién habla, desde dónde, sobre quién. Cuando Nelson Rivera decide escribir sobre John Cage —compositor estadounidense, figura cardinal de la vanguardia del siglo XX— lo hace desde Puerto Rico, desde el Caribe, desde una tradición intelectual que el mundo académico anglosajón rara vez considera interlocutora válida. Ese gesto, en apariencia sencillo, es en realidad un acto de afirmación: nuestra manera de mirar también cuenta. Instances: Writings on John Cage, publicado por Riel Editorial, recoge nueve textos escritos entre 1983 y 2023, entre ellos una entrevista inédita realizada en el apartamento neoyorquino de Cage en 1987. En la Feria Internacional del Libro de Nueva York, Rivera y el periodista Joel Cintrón Arbasetti discuten el libro, la política y los límites que el arte se niega a respetar.
Bárbara Díaz Tapia emergió como una figura indispensable en el arte puertorriqueño, llevando su obra más allá de lo estético para profundizar en la crítica social y política. Su carrera se distinguió por una audacia y una madurez temprana, consolidándose en cada exposición con piezas que reflejaban sus preocupaciones como mujer y como sujeto colonizado. Con un estilo crudo, evocador y a menudo perturbador, abordó temas de feminismo y colonialismo, provocando reacciones intensas incluso entre sus colegas. Su legado radica en haber cultivado un diálogo incómodo pero necesario sobre las realidades de Puerto Rico, revelando las fisuras de su sociedad. La nobleza con la que enfrentó la controversia y su amor por la enseñanza aseguran su impacto duradero en la historia cultural puertorriqueña.
Nelson Rivera elogia la obra de Pablo Delano, destacando su meticulosa composición fotográfica que recuerda a la pintura holandesa del siglo XVII. En "Museum of the Old Colony" (2016-2024), Delano utiliza una colección de imágenes y objetos de archivo para denunciar el colonialismo estadounidense en Puerto Rico. Con una curaduría precisa y un enfoque descolonizador, Delano expone la violencia y la injusticia del colonialismo, provocando indignación y reflexión en los espectadores. La instalación, presentada en la Biennale de Venecia 2024, es una crítica poderosa al imperialismo y un llamado a la resistencia y autodeterminación puertorriqueña.
La reciente partida de Antonio Navia plantea una revisión profunda de la historia artística en Puerto Rico, especialmente desde el siglo XIX. Navia, un artista comprometido con la vanguardia, ha sido injustamente marginado en un contexto donde la abstracción es censurada y despreciada. La influencia del régimen muñocista, que insistía en que el arte debía servir al pueblo, limitó la autonomía creativa. Navia, residente de un área pública, desafió las expectativas al producir obras conceptualmente complejas y accesibles al mismo tiempo. Su rechazo a la camisa de fuerza del arte comprometido lo vincula sorprendentemente con la Generación del 50. Además, su obra en homenaje a Francisco Oller revela su maestría al abordar la complejidad estética y política. A pesar de la subestimación del arte abstracto, Navia se destaca por su arte eminentemente social y su compromiso con la ciencia, dejando un legado valioso que merece ser rescatado del olvido. Nelson Rivera nos acerca al recientemente fallecido artista contemporáneo.
El entrevistado, David Rosado Núñez, habla sobre su experiencia con el pintor Julio Rosado del Valle. Rosado Núñez vivió con Julio en diferentes etapas de su vida, en Puerto Rico y Barcelona. Describe la disciplina y obsesión de Julio por la pintura, su rutina matutina de trabajo y su preferencia por el papel en lugar de lienzos. También se menciona el interés de Julio por los viajes y la influencia de diversas culturas en su arte. La conversación se centra en los autorretratos de Julio, que revelan su naturaleza introspectiva y la lucha por descubrir su verdadero yo. Se destaca la honestidad y la integridad de Julio como enseñanzas valiosas, y se menciona su influencia en la vida del entrevistado. La exposición "JULIO ROSADO DEL VALLE: AUTORRETRATOS" se menciona al final como una oportunidad para conocer mejor su obra en el Museo de Arte de Bayamón.
Seis décadas después de ese proceso de “modernización” de Puerto Rico, nosotros, los que experimentamos esa transformación, concebida únicamente para favorecer intereses foráneos, contemplamos hoy el desastre, el empobrecimiento y la degradación nuestra, producto de la tal “Operación Serenidad”, nombre tan fraudulento en aquel entonces como lo es hoy el de “Ley PROMESA”, esa perversa estafa en letras mayúsculas.
¿Cómo hacer, del horror, arte? Diez obras que expresan la atrocidad del hecho histórico.
En la pintura de Ivelisse Jiménez hay actividad. Es otra de sus acertadas contradicciones. Pues si bien predominan los ángulos rectos y las verticales y horizontales que crean un sentido de sosiego, esta serenidad es negada por la densidad de la imagen, de gran variedad tonal y textural, fondo y figura siempre en controversia.
No se trata ni de mal gusto ni de chapucerías. Por el contrario, las gustosas porquerías están bien hechas. Intentos de gran arte que por equis o erre razón no consiguen serlo. Usamos “porquería” en su sentido cariñoso: “es una porquería, pero me encanta”. Arte que nuestro intelecto rechaza inútilmente, porque nos resulta irremediablemente seductor.
Traía un humor que rara vez abandonaba. Y, por supuesto, la obra de ambos queda como testimonio de un intenso compromiso con su comunidad puertorriqueña en “Nuyorico”. Se dio a la tarea de retratar a la comunidad artística en Puerto Rico.
Las imágenes de la exhibición aparentan ser producto de una fantasía negativa. No obstante, las imágenes de Díaz Tapia son realmente documentales. Es una pintura realista que sin anestesia nos confronta con la realidad puertorriqueña, descarnada, violenta, abusiva.
A partir de una anécdota que comparte Martorell se revela que en Puerto Rico los artistas han dibujado una nación libre, con la convicción de que la misma se hará una realidad concreta. Dibujar para existir.
Mucho de lo más significativo de nuestra plástica ha sido realizado en las periferias, carente de pretensiones o alharacas, en provocación abierta a la displicencia de las instituciones. A esa preciada tradición se incorpora el bienaventurado arte de Omar Banuchi.
Una exhibición sin precedente en los museos de Puerto Rico fue condenada por una crítica reaccionaria en 1996. Esa reseña nociva otorgó licencia para arbitrariamente afirmar juicios ignorantes en contra de obras significativas.
Un listado de “amores” dramáticos que orientan tanto la producción teatral nuestra como nuestra visión de la de los otros.
Una historia breve, fragmentada, y valiosa sobre la convocatoria artística realizada en el campo de concentración para refugiados de Haití hace cuarenta años.
La construcción de un imaginario afropuertorriqueño es una tarea plagada de estimulantes obstáculos. Jack Délano y Daniel Lind Ramos son dos artistas cuyas obras inciden en la pregunta de quiénes somos y hacia dónde vamos.
La interminable variedad de formas de organizar los sonidos que coexisten en el mundo, junto a las dificultades que confronta cada escucha promedio para apreciarlas, hacen de la música el menos universal de los lenguajes.
La imagen de Puerto Rico que Irene Delano nos regaló es hoy invitación para continuar su trabajo. Quien visite la exposición en La Casa del Libro verá un retrato completo de una nación coherente.
Para aquellos que no estuvieron presentes en las representaciones, la lectura de este texto es una oportunidad de recrear mentalmente el urgente y comprometido trabajo de una de nuestras más fajonas hacedoras de teatro: Sylvia Bofill Calero.