Audioeuforias de Félix Jiménez
Audioeuforia insiste en cada ensayo en tratar de restituir significado al mundo que, a su vez, insiste en llegar a nuestros sentidos como furor y…
Audioeuforia insiste en cada ensayo en tratar de restituir significado al mundo que, a su vez, insiste en llegar a nuestros sentidos como furor y…
El Oso Blanco es para muchos de nosotros parte de una “autobiografía fundacional”, aunque lo experimentáramos a 50 millas por hora. Con apenas permitirnos re-encontrar el edificio desde el paso sosegado del peatón, mucha de la belleza que hoy algunos disputan se hace evidente.
Miramos atrás estas seis décadas de vida y vemos cómo ha cambiado el planeta. Miramos al espejo y vemos cómo ha cambiado nuestro cuerpo. En ambos casos, algunos para bien, otro no tanto. Hemos sido una generación revolucionaria en todos los sentidos.
No podemos basar nuestra competitividad en la flexibilidad laboral, en la precarización del trabajo y en la austeridad fiscal. Debemos volver a la política de industrialización y empresas de innovación, invirtiendo en tecnología y educación, pero sin descuidar lo social.
I. [dc]E[/dc]n el presente no cuestionamos, al menos en demasía, si nuestras sociedades se desarrollan a través del cumplimiento de un entramado de normas de diversa índole –sociales, legales, religiosas,…
Bailar alrededor del fuego, teniendo claras nuestras intenciones, es un acto de libertad. Bailar, como acto simbólico, puede tener muchos significados: preámbulo a las guerras que se librarán, celebración de victorias, ofrendas, expresión de amor, de alegría e incluso de duelo.
La nominación de la Lcda. Maite Oronoz es un hecho histórico; los fundamentalistas pudieron reconocer eso inmediatamente, también lo reconocimos en la comunidad LGBT.
No hay nombre más adecuado para la cárcel de un colonizado que el paraíso terrenal, o sus sinónimos sucesivos: isla del encanto, The Shining Star of the Caribbean, lo mejor de dos mundos, el Centro de Todo.
En otras épocas solo unos pocos lograban eternizar los instantes de plena felicidad que alguna vez vivieron. Ahora los muchos también pueden...
Ningún proyecto político de emancipación humana puede concretizarse si no rompe radicalmente con las ataduras psicológicas de la credulidad religiosa y los despotismos ideológicos de la fe.
Las investigaciones sobre los efectos de la dieta y la conducta antisocial o comportamiento violento se están realizando desde hace varias décadas. Son muchas las investigaciones que establecen un fuerte vínculo.
¿“Patria novia”? ¿“Isla mía, flor cautiva”? ¿“Isla doncella”? Para quien quiera consentir a esos calificativos, queda la contundente respuesta de Dávila: “¿pero es que tú no te abochornas?”.
Los proponentes de una ética global abogan porque no hayan vínculos humanos sin institucionalidad que permita examinarlos y acordar entre todos los afectados los parámetros de lo justo.
¿Qué sería del aire sin el cobijo de la luz? ¿Y qué sería de la luz sin la palabra que la nombra y el tacto que destila su escucha?
Los héroes, los mesías y los dioses son grandes “bullies” que nos meten a la fuerza otrxs, para que nos vigilen desde adentro.
Estoy segura que si cuestionamos críticamente el dulce encanto de los números en la admisión universitaria avistaremos una universidad pública más justa y exitosa.
Hay que incentivar y promover un cine nacional de manera planificada, con metas claras a corto y largo plazo, reconociendo que su valor es mucho mayor de lo que la economía y los dólares pueden medir.
Cuando visitamos un país no lo hacemos de manera objetiva y en las observaciones que tenemos se juntan la imaginación, los prejuicios y sorpresas que encontramos en el camino.
Lo fantástico, entonces, podría dar cuenta de las limitaciones culturales y materiales del orden social. Literatura que no da respuesta sino que crea absurdos, vacíos, ausencias...
La producción literaria latinoamericana tiene tan evidentes tangencias y resonancias religiosas que despierta mi perplejidad la falta de atención por parte de la comunidad teológica.
El futurismo se expresa en verbos, literal y figurativamente. Los comienzos del movimiento graffitero (street art) nuyorkino ochentoso y setentoso son una batalla que comienza en una esquina pero que realmente tiene proporciones épicas.