La mano podrida
El Regresapacá con la mano podrida había sido remedio santo, ya que su marido se reconcilió con ella al día siguiente de ocurridos aquellos hechos…
El Regresapacá con la mano podrida había sido remedio santo, ya que su marido se reconcilió con ella al día siguiente de ocurridos aquellos hechos…
Esta es una colaboración entre 80grados y la Academia Puertorriqueña de la Historia en un afán compartido de estimular el debate plural y crítico sobre los procesos que constituyen nuestra historia.…
En lugar de terminar adecuadamente el proceso de vacunación hacia los sanitarios y médicos y las personas de mayor edad, se ha estado permitiendo todo tipo de violaciones a las prioridades, afectando negativamente con ello la justicia. Este asunto debió ser uno que buscara el mayor bien colectivo protegiendo la salud de los más vulnerables.
Mientras el libreto trataba de consignar quién era el “héroe” y quiénes eran los “villanos”, el público desarrolló sus propias lealtades en torno a cuáles personajes debían apoyarse y cuáles debían ser repudiados. Desde la perspectiva de estos detractores, la presencia de Martínez era disruptiva dentro de sus imaginarios de lo que debe representar y a lo que debe aspirar la nación.
El ataque al Capitolio de Washington es el destilado de un resentimiento de clase, que ha sido astuta y nefastamente enmascarado con un resentimiento de raza desde hace más de dos siglos.
Más tarde comprendí que había cometido un gran error en mi percepción y lamenté la ilusión desmesurada que había provocado. El error analítico más común del espíritu romántico que, descrito en términos totalmente insípidos, se concibe como un desboque mucho más allá de la frontera de los datos.
“A fierce, Puerto Rican butch, who spoke, wrote, organized, mobilized, and willed with her small but powerful body justice and liberation into this world.” Una bucha puertorriqueña feroz, que habló,…
Artistas que cultivaron o cultivan las letras y las artes plásticas, provocando lecturas polisémicas e interpretaciones sagaces entre dos fuerzas artísticas que revelan relaciones dialógicas inagotables.
Como cuestión histórica, el sistema judicial puertorriqueño es obsoleto, arcaico y retrógrado; amerita amplias enmiendas para atemperarlo a nuestros tiempos.
Robles nos muestra que nos podemos enriquecer con los productos de cualquier cultura, inclusive con los del budismo tibetano, si nos acercamos a esta respetuosa e inteligentemente.
Una publicación enaltece la maravilla del teatro sembrador de inquietudes primarias y complejas. Es el saber decir con principios firmes y metas que liberan, sin tonos pastosos, sin claroscuros y sin una palabra rebuscada.
A Ramón, Segundo y Eugenio, por su dedicación en la defensa de nuestros derechos, antes y ahora. A Arturo, Giovanni, Alberto, René, Alicia, Waldemiro, Gabriela, Aníbal y Manuel, por su…
Todo parece indicar que históricamente la desidia y la indolencia se imponen en las autoridades estadounidenses cuando se trata de emergencias colectivas en Puerto Rico. Una lectura política entre líneas devuelve al lector al territorio de la batalla de las “razas” o “culturas”, un engendro interpretativo persistente en la cultura política que impregna la relación entre un proverbial “ellos” y “nosotros”.
No es sino hasta la segunda mitad del siglo XX que se puede ver cómo el lado oscuro poco a poco da cabida a la creciente belleza americana: el movimiento de derechos civiles, las campañas contra la Guerra de Vietnam, el movimiento ambientalista, de mujeres y de derechos sexuales, la ley de derechos civiles del 1964 y la ley de derechos de votantes del 1965.
El independentismo es construcción de otro espacio simbólico y lucha desde el mismo. Ese espacio se define como principios, memorias, traumas, afectos, y miedos que proveen referentes, códigos lingüísticos y emotivos que crean formas de razonar y actuar en lo colectivo y en lo individual.
[dropcap]N[/dropcap]o fue la marcha sobre Roma de Mussolini, ni el asalto al cielo por mucho que algunos lo hayan querido creer. Era algo carnavalesco presidido por un hombre-bisonte semi desnudo,…
La lectura de Luis Sepúlveda, durante el encierro pandémico, nos permite mirar de manera distinta la naturaleza, a darnos cuenta que no la conocemos lo suficiente, ni en su dimensión física, ni en su capacidad de inspirar sentimientos gentiles.
No se trata ni de mal gusto ni de chapucerías. Por el contrario, las gustosas porquerías están bien hechas. Intentos de gran arte que por equis o erre razón no consiguen serlo. Usamos “porquería” en su sentido cariñoso: “es una porquería, pero me encanta”. Arte que nuestro intelecto rechaza inútilmente, porque nos resulta irremediablemente seductor.
Me duele lo que le sucedió a Angie. No la conocía pero eso poco importa. Me duele pensar que ella sea una más en la larga lista de mujeres asesinadas. Una más. Una más. Una más. Qué muchas son. Qué mucha violencia. Qué mucha ausencia, indiferencia, indefensión.
La dinámica de las transformaciones individuales y colectivas que se dieron en formas de pensar, sentir, actuar cuando este importante grupo decidió impugnar las estructuras económico-políticas-culturales prevalentes en los años 70 y luchar por dimensiones de democratización.