Boricuas de todas las especies: A propósito de una visita a la residencia artística de Bad Bunny

En Puerto Rico, el dolor tiene ritmo y el exilio se anuncia con un apagón. Por eso, cuando retumba la tarima y el pueblo canta “no me quiero ir de aquí”, no estamos en un concierto: estamos en un acto colectivo de afirmación radical. La residencia artística de Bad Bunny en el Choliseo no fue solo una hazaña logística ni una operación económica de precisión milimétrica. Fue una misa profana contra el desaliento. Fue el testimonio sonoro de un pueblo que resiste con los pies, con el sudor y con los besos.En un país donde el colonialismo ha afinado la maquinaria del sufrimiento como un reloj suizo, la música aparece como un antídoto encarnado. Thích Nhất Hạnh hablaba de encontrar el lugar del cuerpo que no duele. Acá, le decimos: baila. Porque al bailar, aunque no se cure el trauma, se suspende el peso.

Trabajar aquí. Producir aquí. Vivir aquí.

Puerto Rico es un país posible, no una condena Nos han dicho que somos demasiado pequeños, demasiado pobres, demasiado endeudados. Lo dicen los mismos que se enriquecen de nuestra supuesta pobreza. Nosotros decimos lo contrario: somos un país bendecido con recursos naturales, con inteligencia popular, con una historia de resistencia que haría temblar a cualquier … [Read more…]