El guión establece una serie de puntos dramáticos para que a algo muy complicado y de poco interés general hoy día se le extraiga un máximo de suspenso.
La campaña publicitaria que precedió la votación -Pinochet Sí o No- del 1988 en Chile, es el tema de esta nueva película de Pablo Larraín protagonizada por Gael García Bernal.
La historia de Jackie Robinson, que rompió las barreras raciales en las grandes ligas de la pelota americana, se narra en “42″.
Pocas historias científicas tienen tantos dobleces como la del descubrimiento de la forma de doble hélice de la molécula de ADN en 1953.
Haneke demuestra que su entendimiento de lo siniestro y lo inescrutable que habita en el corazón y la mente del humano, le permite lograr los detalles que solo le pude dar a un filme un artista de gran oficio.
La investigación que llevó a la muerte de Osama Bin Laden es el tema de esta película dirigida por Kathryn Bigelow, ganadora previamente del Oscar por mejor dirección por su película The Hurt Locker.
Lo que hay que hacer es limpiar la casa y que personas competentes examinen y estudien el problema. Hay que explotar las burbujas. Para siempre.
La película es más vol-au-vent que filete miñón, y muchos temas que se pudieron desarrollar (entre ellos la verdadera relación de FDR y Eleanor) quedaron en el tintero.
Una bien lograda representación de la angustia de una familia durante un devastador tsunami y una película de gánsters, son reseñadas en la sección de cine.
Querer definir film noir como un cuerpo artístico o movimiento es imposible ya que posee características tan elásticas que no se puede contener o limitar en una clasificación precisa.
A pesar del éxito que ha tenido , no se presta para ser una especie de ópera en que todo es cantado. La novela es larga y está repleta de los múltiples giros que tomaban las novelas decimonónicas.
La crítica más severa que hace Tarantino es a la esclavitud, a las profundas maldades de los que tuvieron y traficaron con esclavos, y a esa figura deleznable, el “Uncle Tom”.
Ver a Day-Lewis, no es solo ver a Lincoln físicamente sino presenciar la reencarnación del carácter, la personalidad y las idiosincracias del Gran Emancipador.
Sé que no hay magia en la política. Solo hay medias verdades que a veces se alejan de las falsedades y que, si tenemos suerte, pueden traer un momento mágico.
Aunque Sean Connery sigue siendo para mí el supremo Bond, Daniel Craig le ha dado un cambio radical al espía.







