El comunismo de la inteligencia

Es decir, si partimos de la base de que todos de facto —no solo de jure— somos iguales: ¿qué consecuencias tiene esto para nuestra concepción de la inteligencia? La respuesta es que la inteligencia es igual para todos, es una para todos.

El olor del capitalismo

Los accionistas racionales, usan su intelecto en función de la codicia, lo cual no les permite apreciar el olor del capitalismo. Quienes desarrollaron anosmia como consecuencia de la ambición capitalista de una compañía, nunca olvidarán el olor seco del capitalismo.

De la indignación al coraje

El coraje desorganiza aquello que los estructuralistas llaman la estructura, la de la cultura, ese conjunto de sistemas de representación, entre ellos el lenguaje, en que el sujeto está tomado, a los cuales el sujeto está sujeto.

El asunto de la identidad

La tecnología siempre cambia la sociedad y por ende a las personas que nacemos y nos socializamos en ella. Ahora parece que hay gentes cuya actividad primordial en la vida es comprar. El consumismo les identifica.