Julio Varela humanista
Hay vidas que no necesitan titulares, pero terminan imponiéndose como evidencia. Julio Varela, cayeyano de raíz humilde y pensamiento agudo, sobrevivió al tiempo con un…
Por su libro El desconsuelo de la filosofía, Rafael Aragunde fue distinguido en el 2018 por el Instituto de Literatura Puertorriqueña con el Primer Premio de Literatura en la Categoría de Investigación y Crítica. Entre otras publicaciones a su haber están los siguientes libros: Sobre lo universitario y la Universidad de Puerto Rico, Hostos, ideólogo inofensivo, moralista problemático y La educación como salvación, ¿en tiempos de disolución? Fue Rector entre el 2002 y el 2005 de la UPR en Cayey y Secretario de Educación de Puerto Rico entre el 2005 y el 2008. Actualmente es profesor de filosofía en el Recinto Metro de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
Hay vidas que no necesitan titulares, pero terminan imponiéndose como evidencia. Julio Varela, cayeyano de raíz humilde y pensamiento agudo, sobrevivió al tiempo con un…
César Concepción, ícono musical de Cayey, marcó un hito en la historia sonora de Puerto Rico. Maestro de la trompeta y la orquestación, transformó la plena en una manifestación moderna al fusionarla con ritmos como el mambo y el calipso. Concepción elevó lo local a lo universal, llevando la identidad boricua a prestigiosos escenarios internacionales. Su genio no solo residía en su capacidad técnica, sino en su habilidad para convertir la música en un acto de afirmación cultural, demostrando que lo pequeño también puede ser grandioso. Su orquesta, impecable y vibrante, inmortalizó pueblos y emociones, creando un repertorio inolvidable. César Concepción no solo representó la música, sino la esencia misma de un pueblo que, entre bailes y pasiones, nunca deja de latir.
Rafael Aragunde narra un tramo significativo de su infancia en Cayey. Al caminar por la calle Segundo Ruiz Belvis, describe a sus vecinos y el ambiente del barrio. Jaime, lector apasionado de discursos de Fidel Castro, y Joselín, conductor de un camión de basura, representan las diversas ideologías presentes. La convivencia pacífica predomina, a pesar de las diferencias políticas. Doña Celia, ferviente estadista, y Paquillo, descendiente de chinos, ilustran la diversidad del vecindario. La vida cotidiana y las interacciones entre vecinos, como la compra del primer Mustang en Cayey, reflejan una comunidad en transformación y el arraigo cultural de Aragunde en sus primeras andanzas.
En "Cayey: de la azada a la máquina, 1945 al 1973", Aida García Mendoza aborda la erudición como una herramienta enriquecedora, desafiando la percepción de la información excesiva. Publicado por Con Pluma Papel, el libro examina la transición de Cayey de lo agrario a lo industrial entre 1945 y 1973. La autora fusiona la tradición historiográfica con las demandas de la comunidad, destacando líderes municipales y su papel crucial en la industrialización. García Mendoza critica la historiografía oficial de Puerto Rico por descuidar procesos municipales y aboga por investigaciones a nivel local. Su obra refleja la transformación social y económica, subrayando la importancia del liderazgo municipal.
En esta lista de compañeros caninos que han cruzado el umbral de nuestro hogar, se encuentran perros con nombres peculiares, algunos tomados de exnovios de hijas, otros apelando al absurdo. Cada uno con su historia y personalidad únicas. La presencia de estos "satos", perros callejeros, en nuestras vidas se ha vuelto un elemento esencial. Algunos llegan sin previo aviso, buscando refugio y afecto. La astucia y carácter de los satos los hacen especiales, y su instinto de supervivencia les otorga cualidades valiosas. La reflexión filosófica nos enseña que todo está interconectado, y estos perros callejeros nos recuerdan la importancia de la solidaridad. Su independencia y resiliencia son dignas de admiración, y merecen un lugar especial en nuestra sociedad. Es hora de reconocer la valiosa contribución de estos satos y considerar una ciudadanía satística con derechos.
Recuerdo a Héctor Vega Ramos, siempre gran conversador, en los bancos que quedaban a la derecha de la breve escalinata que daba a la plaza de recreo cayeyana, exactamente frente al edificio conocido por algunos como Rahola Fotos, o edificio
"En la plaza se podían ver en persona, por fin, a Luis Muñoz Marín, o a Luis Ferré, o a Gilberto Concepción de Gracias, trepados en templetes de madera ofreciendo discursos apasionados a sus seguidores. Pero allí también se celebraban triunfos extraordinarios tanto de nuestros atletas de renombre, Pedro Montañez y Luis Barreras, por ejemplo, como los de aquellos anónimos que en las fiestas patronales, lograban subir el palo enceba’o..."
Nunca se recuerda lo suficiente la dureza con la que se impone la sumisión, cualquiera que esta sea, entre individuos, entre grupos o sectores, o entre naciones o países. Siempre se pretende que lo que se paga por el sometimiento es poco y que a la postre hay más beneficios que sacrificios. Pero no es así.
Un libro sobre el lugar que ocupa Betances en la tradición del pensamiento puertorriqueño. Una valiosísima aportación que no sólo es relevante, sino dinámica y viva.
[dropcap]E[/dropcap]l libro del filósofo británico Tim Crane en torno al significado de la fe religiosa, The Meaning of Belief[1], se escribe desde una perspectiva que no es la usual cuando…
Es un vacío, una falta de convicción con respecto a la inteligencia que se necesita para que tengamos un sistema educativo público de calidad. Realmente no creemos que la inteligencia pueda transformarnos. No nos lo podemos ni imaginar, como no nos podemos imaginar un Puerto Rico distinto.
La burbuja religiosa que ha aislado a tantas sociedades de sus peligros reales apenas se discute en los análisis, porque “no hay tiempo” para atender otros retos que no sean la crisis del momento.
Pensar que nuestros retos educativos se resuelven con más fondos federales, o con la intervención de fundaciones, es otro gran ejemplo de esa confusión entre causa y efecto.
¿No estaremos los seres humanos exclusivamente hechos para habitar la incertidumbre de la confusión que nos agobia? ¿Y si a partir de ahora, en los próximos miles de años, nuestro modus vivendi consistiera de hacerle frente a terremotos, huracanes y pandemias?
La insistencia en insertar pareceres o creencias religiosas personales e íntimas en el ámbito de las deliberaciones públicas contribuye a un desprecio, o, por lo menos, a no tomar en serio consideraciones, evaluaciones o estudios en torno al tema o los temas que estén bajo discusión.
Los pactos con Dios no pueden ser debatidos. Se trata de asuntos íntimos que no le conciernen más que al que los maneja. Su exposición pública es literalmente obscena y debería causar vergüenza ajena.
su necesaria articulación [dropcap]P[/dropcap]ara que Puerto Rico detenga su marcha hacia una progresiva desarticulación de su educación superior necesita urgentemente tomar decisiones que no pueden hacer abstracción de la complejidad…
Las universidades puertorriqueñas fueron impactadas dramáticamente por las políticas federales engendradas naturalmente en Washington tras la llamada Gran Sociedad (Great Society) impulsada por el presidente Lyndon Baines Johnson desde mediados de los años sesenta.
[dropcap]E[/dropcap]n un momento de tanta importancia como este parece que no nos hacen falta las instituciones de educación superior. Llevamos ya algunos años dándole la espalda; no solo desde el…
Quienes corren en la novela de Houellebecq la prestigiosa institución universitaria de la Sorbona son teólogos islámicos, cuya tradición de erudición por cierto es más que milenaria.
¿Qué le queda entonces al cristianismo en un mundo en el que la verdad y desde luego su verdad se hace añicos?