Un «buenos días» que ya no recibiré
¿El hombre asesinado es una víctima, un sujeto, otro más en las estadísticas de los crímenes en el país? No, es un hijo, un hermano, un tío, un novio, un amigo, un vecino, un ciudadano, en fin, un ser humano.
¿El hombre asesinado es una víctima, un sujeto, otro más en las estadísticas de los crímenes en el país? No, es un hijo, un hermano, un tío, un novio, un amigo, un vecino, un ciudadano, en fin, un ser humano.

Hace casi 20 años Fernando Picó escribió este llamado a buscar soluciones al problema de la violencia en el País con sensatez y sin histeria. Llama a meditar sobre la raíz del problema y a estudiar la posibilidad de plantearnos un modelo real de rehabilitación, a la posibilidad de ser consistentes en nuestros reclamos de una sociedad menos violenta a todos los niveles. Leerlo es darse cuenta: desde principios de los noventa para acá es poco lo que hemos logrado transformar.