Blonde: Lágrimas, sangre y más lágrimas

Las películas sobre la vida de estrellas de cine tienen dos caras: el personaje ficticio (Norma Desmond; Sunset Boulevard, 1950) o el que fue (Chaplin; Chaplin, 1992). Muchas veces las ficticias son mucho mejor que las verídicas. Esta, sobre Marilyn Monroe, es una mezcla desastrosa de realidad y ficción.




















